La Fiscalía de París rechazó que el reciente robo en el Museo del Louvre, uno de los recintos culturales más emblemáticos del mundo, haya sido perpetrado por grupos del crimen organizado. De acuerdo con las autoridades, el hurto fue cometido por personas locales sin relación con estructuras delictivas de alto nivel.

“Es un tipo de delincuencia que generalmente no asociamos con los escalones superiores del crimen organizado (…). Son claramente personas locales. Todos viven más o menos en Seine-Saint-Deni”, declaró la fiscal Laure Beccuau en entrevista con una radio francesa.

Hasta el momento, cuatro personas permanecen bajo arresto por su presunta participación en el robo ocurrido el pasado 19 de octubre. Sin embargo, las investigaciones continúan, ya que se desconoce el paradero de varias piezas sustraídas, entre ellas joyas pertenecientes al emperador Napoleón Bonaparte (1769-1821) y a la emperatriz consorte Josefina de Beauharnais (1763-1814), que formaban parte de la colección histórica del museo.

El caso ha generado preocupación por la seguridad en uno de los museos más visitados del planeta y plantea interrogantes sobre la vulnerabilidad de los recintos culturales frente a delitos de alto impacto.