Ciudad de México, 3 de noviembre de 2025.
La Secretaría de Educación Pública (SEP), encabezada por Mario Delgado Carrillo, enfrenta un escándalo que golpea su credibilidad institucional: mantiene en funciones a Israel Jerónimo López, director de Autorización y Registro Profesional, pese a denuncias documentadas por corrupción, nepotismo y probable falsificación de títulos académicos.
Jerónimo López no es un funcionario cualquiera. Su nombre se asocia con prácticas que vulneran la ética pública: uso indebido del título de “doctor” dos años antes de obtener la cédula correspondiente, autovalidación de sus propios grados académicos desde el área que hoy dirige utilizando sistemas oficiales bajo su control, y contradicciones en su trayectoria académica, como una maestría fechada en 2002 y una licenciatura posterior en 2004, además de un doctorado expedido en 2024 cuando ya se ostentaba con ese grado desde 2022.
Documentos y testimonios revelan que, cuando fue subsecretario de Educación Media Superior en el Estado de México, Jerónimo López impuso a su colaboradora Diana Torres Velázquez como directora de Mejora Continua en 2021, desplazando perfiles con mayor antigüedad. Las denuncias señalan asignación irregular de plazas, contratos a familiares y amigos, y amenazas de despido a quienes se negaban a aceptar sus condiciones. Un esquema descrito por los denunciantes como “nepotismo cínico y corrupción sistemática”.
Lejos de enfrentar consecuencias, Jerónimo López fue promovido a un cargo estratégico: la Dirección de Autorización y Registro Profesional, responsable de validar títulos y cédulas en todo el país. Desde ahí, según las denuncias, legalizó documentos con inconsistencias y se convirtió en vocero institucional del nuevo sistema de “Constancia de Situación Profesional”, presentado en el Boletín 336 del 19 de octubre, pese a que dicho documento exhibe irregularidades en su historial.
Ni Mario Delgado ni el titular de la Dirección General de Profesiones, José Omar Sánchez Molina, han ordenado investigación alguna ni separación temporal del cargo. La omisión equivale a encubrimiento, advierten especialistas, y envía un mensaje devastador: “Quien se autovalida títulos y favorece a sus allegados no solo conserva su puesto, sino que es promovido como ejemplo de innovación”.
Organizaciones y denunciantes exigen la suspensión inmediata de Israel Jerónimo López, una investigación independiente sobre sus títulos y registros emitidos durante su gestión, y la revisión integral de los procesos de certificación profesional para garantizar transparencia y legalidad. Protegerlo, advierten, profundiza la descomposición institucional y confirma que la transparencia se usa como cortina para encubrir la corrupción.

