En una intervención cargada de firmeza y reclamos, la senadora Cristina Ruíz Sandoval tomó la tribuna para hablar a favor del dictamen de reforma a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, pero también para dejar claro que el silencio no será opción frente a lo que considera una injusticia y una afrenta a la democracia parlamentaria. Desde el Senado de la República, el 4 de noviembre de 2025, la legisladora del PRI abrió su discurso con una acusación contundente: “Que no se nos olvide, a Carlos Manzo lo asesinó el Estado”. Con esa frase marcó el tono de una intervención que no se limitó al tema legislativo, sino que se convirtió en un llamado a la memoria y a la responsabilidad política.
Ruíz Sandoval denunció que, pese a los intentos por callar voces y cerrar sesiones de manera irregular, su grupo parlamentario no se quedará al margen. “Aquí nos quieren callar y cerrar y reventar sesiones, pero el PRI hablará sí o sí del tema”, afirmó con determinación. La senadora expresó sus condolencias a la familia de Carlos Manzo y recordó que el día anterior se le impidió participar en la sesión, a pesar de estar inscrita en la lista de oradores. “Ayer, ilegalmente cerraron la sesión a pesar de tener oradores inscritos en lista”, reclamó, señalando directamente a la presidencia de la Mesa Directiva por no respetar los acuerdos entre grupos parlamentarios.
En un tono desafiante, Ruíz Sandoval sostuvo que no permitirá que se normalicen prácticas que vulneran el derecho a la voz y al debate legislativo. “Aquí se los digo, no nos van a callar”, reiteró, subrayando que la muerte de Carlos Manzo no puede quedar en el olvido ni en la impunidad. Su intervención, más que un discurso protocolario, se convirtió en una advertencia política: el PRI no retrocederá ante lo que considera actos arbitrarios y seguirá exigiendo respeto a la legalidad y a la pluralidad en el Senado.

