La Asociación Mexicana de Gastroenterología (AMG) lanzó una advertencia contundente: siete de cada diez mexicanos son portadores de la bacteria Helicobacter pylori, un microorganismo que, de no tratarse, puede derivar en gastritis crónica, úlceras y, en casos graves, cáncer gástrico, uno de los tumores más letales en el país. Esta cifra supera el promedio mundial, que ronda el 50%, y coloca a México en una situación crítica de salud pública.

Según la AMG, el 90% de los casos de cáncer gástrico en México están relacionados con esta bacteria, que afecta principalmente a hombres entre 30 y 59 años y provoca más de 7 mil muertes anuales. El cáncer gástrico ocupa el sexto lugar en incidencia en el país y el tercero en mortalidad a nivel global, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

Factores de riesgo y transmisión

La infección por Helicobacter pylori se transmite principalmente por vía oral-oral y fecal-oral, a través del consumo de agua contaminada, alimentos mal lavados o contacto directo en entornos familiares. Estudios revelan que si una madre está infectada, el riesgo de contagio a sus hijos aumenta 13 veces, lo que subraya la importancia del lavado de manos y la higiene en el hogar.

Entre los factores que incrementan el riesgo destacan el consumo excesivo de alcohol, tabaquismo, dieta rica en alimentos salados y ahumados, así como condiciones socioeconómicas precarias y falta de acceso a agua potable. Estados como Ciudad de México, Chiapas y Guerrero presentan las tasas más altas de infección.

Síntomas y señales de alerta

La infección suele ser silenciosa, pero puede manifestarse con síntomas que se confunden con gastritis: dolor abdominal alto, acidez, ardor, sensación de vacío, náuseas o saciedad temprana. Los signos de alarma incluyen pérdida de peso inexplicable, vómitos persistentes, anemia y hemorragias gastrointestinales. Ante estas señales, los especialistas recomiendan acudir de inmediato al médico para diagnóstico y tratamiento oportuno.

Prevención y tratamiento

Erradicar la bacteria puede reducir hasta 80% el riesgo de cáncer gástrico, por lo que la AMG considera su eliminación una prioridad de salud pública. El tratamiento tradicional combina antibióticos y control de la acidez estomacal, pero la resistencia bacteriana a fármacos como claritromicina y fluoroquinolonas supera el 36% en América Latina, lo que complica la efectividad de los esquemas convencionales.

Ante este panorama, especialistas impulsan el uso de bloqueadores ácidos competitivos de potasio (PCABs), una nueva generación de medicamentos que logra tasas de erradicación superiores al 90%, incluso en casos resistentes. Además, se desarrolla un programa piloto en Veracruz para evaluar terapias combinadas y extenderlas a estados de alto riesgo como Campeche, Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

Acciones del sector salud

La AMG ha iniciado la primera campaña nacional de concientización para promover la detección temprana y el tratamiento oportuno. El llamado incluye fomentar hábitos de higiene, evitar el consumo de agua no tratada y acudir a revisiones médicas ante síntomas persistentes. “Estamos ante una infección endémica con tasas de reinfección cercanas al 20%. Actuar ahora puede salvar miles de vidas”, advirtió el Dr. José María Remes Troche, presidente de la AMG.