La senadora panista Michel González Márquez presentó un paquete de diez iniciativas orientadas a fortalecer los derechos, la educación, las oportunidades y la salud de las juventudes mexicanas, al advertir que el Estado mantiene una deuda histórica con este sector. Desde tribuna, la legisladora subrayó que las y los jóvenes han sido protagonistas en los momentos más decisivos del país: “Cuando ocurre un desastre son los primeros en auxiliar, en rescatar, en levantar centros de acopio. Cuando hay injusticias son los primeros en reaccionar, en defender y en luchar”.
González Márquez enfatizó que para el PAN apoyar a la juventud no es un favor, sino un acto de justicia, porque “cuando un joven tiene oportunidades México avanza, y cuando lucha por su libertad, no caerá en las manos del crimen”. Entre las propuestas destaca la deducción de colegiaturas en escuelas privadas desde preescolar hasta universidad en el Impuesto sobre la Renta, medida que calificó como justa y que ha sido ignorada por el oficialismo. “Estamos del lado de las familias y no de la indiferencia fiscal”, afirmó.
La senadora también planteó que las juventudes puedan realizar su primera experiencia laboral en el servicio público, para que el gobierno sea “una verdadera escuela de valores y compromiso con México”. En materia educativa, propuso que el aprendizaje de una lengua extranjera sea obligatorio desde preescolar, con docentes capacitados y materiales accesibles, porque “el idioma del futuro es el conocimiento y México debe hablarlo para abrirse al mundo con orgullo, identidad y preparación”. Asimismo, impulsó garantizar infraestructura digital en todas las escuelas, incluyendo internet y equipos, al señalar que “la brecha digital también es una forma de desigualdad”.
En el ámbito deportivo, la legisladora planteó fortalecer la educación física y crear un programa de becas para jóvenes atletas que les permita continuar sus estudios universitarios. En salud, propuso reformas para que madres y padres participen en programas de prevención y atención de adicciones, además de garantizar atención médica gratuita en institutos nacionales para niñas, niños y adolescentes con enfermedades graves, aunque no cuenten con seguridad social, porque “la salud de un menor jamás debe depender del dinero de los padres”.
Respecto a los derechos de la niñez migrante, González Márquez sostuvo que ningún menor en territorio mexicano debe padecer hambre, enfermedad o soledad, y que en todos los albergues se garantice comida, atención médica y espacios seguros. En materia cultural, llamó a establecer una política de Estado que reconstruya el tejido social y prevenga la violencia, al advertir que “un país que invierte en cultura, invierte en paz, en identidad e invierte en futuro”.
La senadora afirmó que las nuevas generaciones “no creen en los políticos ni en los discursos vacíos”, sino en un Estado que las abrace y confíe en ellas. “Creemos en una generación libre, valiente y preparada, una generación que ya está marcando el rumbo de México, porque la juventud no es el futuro, es el presente”, apuntó. Criticó el cierre de Palacio Nacional con vallas metálicas, al señalar que “adentro, el poder se protege del pueblo que dice representar, pero lo verdaderamente poderoso hoy no son las bardas y los discursos oficiales, es la voz de una generación que perdió la indiferencia y ganó conciencia”.
En este contexto, celebró la movilización nacional de la llamada “Generación Z” el próximo 15 de noviembre, sin partidos ni propaganda, para defender sus convicciones y recuperar al país. “Eso no debería alarmar a nadie. Debería darnos esperanza porque cuando una generación se levanta, significa que el país sigue vivo”, precisó. Finalmente, destacó que la juventud “está tomando las redes sociales, la agenda pública y las calles”, y expresó su deseo de que “lo haga por el bien de México, y que ojalá nunca las suelten”.

