La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) lanzó una advertencia contundente: “No habrá Mundial de Fútbol 2026” si el Gobierno federal no atiende sus demandas y deroga la Ley del ISSSTE. La amenaza se dio en el marco de un plantón instalado la mañana de este jueves frente a la Cámara de Diputados, que provocó caos vial y afectaciones en el transporte público en la zona de San Lázaro, incluyendo el Metrobús, el Metro de la Ciudad de México y la Central Camionera de Oriente.
Los docentes, que mantienen un paro de 48 horas, exigen respuesta inmediata a su pliego petitorio que incluye mejoras salariales, basificación y cumplimiento de acuerdos laborales pendientes. Durante la protesta, los maestros corearon consignas que elevan la tensión política: si no hay diálogo y solución, radicalizarán sus acciones hasta impactar eventos internacionales como el Mundial de Fútbol que México coorganizará en 2026.
La CNTE busca presionar para que las autoridades establezcan una mesa de negociación antes de la próxima sesión legislativa. El plantón frente a San Lázaro se suma a las movilizaciones que la Coordinadora ha realizado esta semana en el Centro Histórico, Palacio Nacional y otras sedes gubernamentales, evidenciando una estrategia de presión creciente.
Hasta el mediodía, los accesos a la Cámara de Diputados permanecían cerrados, mientras personal de tránsito realizaba desvíos en avenidas Eduardo Molina, Congreso de la Unión y Fray Servando Teresa de Mier. Las autoridades capitalinas exhortaron a los automovilistas a utilizar vías alternas y reiteraron el llamado al diálogo pacífico.
Contexto:
La CNTE ha mantenido históricamente una postura crítica frente a la Ley del ISSSTE, aprobada en 2007, por considerar que vulnera derechos laborales y prestaciones de los trabajadores de la educación. En los últimos años, sus movilizaciones han sido clave en la agenda política nacional, con acciones que han llegado a paralizar carreteras, aeropuertos y sedes legislativas. La amenaza de afectar el Mundial 2026 representa un nuevo nivel de presión que podría tener repercusiones internacionales si no se logra un acuerdo en el corto plazo.

