Caracas, 13 de noviembre de 2025.– El canciller venezolano Yván Gil declaró, con toda solemnidad, que “Venezuela no tiene una controversia con Estados Unidos”, en respuesta al llamado de la ONU para desescalar las tensiones entre Washington y Caracas. Según el funcionario, “no hay confrontación entre dos Estados” y el país “solo intenta ser agredido de manera unilateral por un miembro de Naciones Unidas”.
La afirmación llega justo cuando Estados Unidos despliega portaaviones, cazas y marines en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico, acusando —sin pruebas, según Caracas— que el régimen de Nicolás Maduro fomenta el trasiego de drogas. Mientras tanto, el gobierno venezolano insiste en que todo es una “provocación” y una “amenaza directa” a su soberanía, aunque los buques estadounidenses ya navegan a escasos kilómetros de sus costas.
En otras palabras, para el “país libre y soberano” no hay tensión, no hay conflicto… solo una flota militar norteamericana estacionada frente a sus playas. Pero claro, según el discurso oficial, todo está en calma: la realidad, como siempre, es otro asunto.

