El diputado federal del PAN, Federico Döring, lanzó una crítica severa contra la presidenta Claudia Sheinbaum por su postura frente a la marcha ciudadana convocada para exigir justicia, paz y seguridad. “La presidenta nos quiere vender que nos da permiso para ejercer la libertad de expresión. No, presidenta, no le da permiso a nadie: es un derecho constitucional”, advirtió el legislador, subrayando que la mandataria incurre en un doble discurso al presumir apertura mientras exhibe y vigila a quienes no comparten su forma de gobernar.

Döring lamentó que, en lugar de escuchar las voces ciudadanas, Sheinbaum se dedique a espiarlas y a desacreditar sus reclamos. “Si la presidenta hubiera fiscalizado y atendido los reportes de inteligencia sobre el crimen organizado con la misma obsesión con la que monitorea a los críticos, hoy no estaríamos hablando de asesinatos como los de Carlos Manso y Bernardo Bravo”, señaló, recordando que existían 81 alertas en Michoacán antes de esos crímenes. El legislador acusó que el gobierno prefiere combatir la libertad de expresión en vez de enfrentar al narcotráfico y la delincuencia organizada.

El panista exigió que Sheinbaum y la jefa de Gobierno, Clara Brugada, garanticen la seguridad de quienes marcharán, sin infiltraciones ni grupos de choque. “No estamos para que ustedes den permiso de marchar; estamos para que cumplan su obligación legal de proteger a los ciudadanos”, enfatizó. Añadió que el Estado de Derecho obliga a las autoridades a garantizar que la protesta se realice en paz, sin intimidación ni violencia.

La crítica es clara: mientras Sheinbaum presume respeto a la libertad de expresión, en los hechos actúa para controlar, exhibir y silenciar a quienes levantan la voz contra la inseguridad y la colusión política con el crimen. “Si el gobierno dedicara la misma energía a combatir a los cárteles que a espiar a los ciudadanos, viviríamos en otro país”, sentenció Döring.