Los recursos administrados por las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORE) se perfilan como la principal fuente de financiamiento en México para la próxima década. Actualmente, el sistema acumula 8.1 billones de pesos, equivalentes al 23% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, y las proyecciones apuntan a un crecimiento acelerado.
Durante la inauguración del encuentro de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), el presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Julio César Cervantes Parra, anticipó que estos recursos seguirán aumentando hasta alcanzar los 12 billones de pesos en 2030 y superarán los 30 billones para 2050, lo que representará más del 50% del PIB nacional.
Por su parte, Guillermo Zamarripa, presidente de la Amafore, subrayó que el sistema ha demostrado solidez y buenos rendimientos en sus 28 años de operación, consolidándose como un pilar para la estabilidad financiera del país.
En el mismo foro, el titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, destacó que gracias a la reforma de 2020, el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) se ha perfeccionado y fortalecido, ofreciendo mejores condiciones para garantizar pensiones más justas y sostenibles.
Este crecimiento proyectado no solo refleja la confianza en el sistema, sino también su papel estratégico para impulsar inversiones de largo plazo y fortalecer la economía nacional. Con un horizonte que apunta a cifras históricas, los fondos para el retiro se consolidan como el motor financiero que acompañará el desarrollo de México en las próximas décadas.

