Italia vivió este viernes una jornada de movilización masiva bajo el lema “No Meloni Day”, que paralizó escuelas y universidades en más de 50 ciudades, desde Roma y Milán hasta Nápoles, Turín y Bolonia. Miles de estudiantes salieron a las calles para protestar contra los recortes presupuestarios en educación, la política represiva del gobierno y la postura de la primera ministra Giorgia Meloni frente a la guerra en Oriente Medio.
Las demandas y los lemas
Los manifestantes denunciaron los 869 millones de euros en recortes a la educación incluidos en la nueva ley presupuestaria, mientras el gobierno destina miles de millones a gasto militar. Entre los lemas más repetidos:
“Dinero para las escuelas, no para la guerra” y “Bloqueemos escuelas y universidades por una nueva educación, contra la escuela de Valditara y la universidad de Bernini, por una Palestina libre, por un mundo nuevo”.
Los estudiantes exigen una reforma educativa profunda, denuncian la precariedad en las aulas y critican el sistema de prácticas PCTO, que consideran explotación laboral juvenil. Además, vinculan su protesta con la crisis climática y la situación en Gaza, acusando al gobierno de Meloni de complicidad con la violencia en Medio Oriente.
Escenas de tensión
Aunque la mayoría de las marchas fueron pacíficas, en Roma y Bolonia se registraron momentos de tensión. En la capital, los manifestantes lanzaron pintura roja y huevos contra la sede del Ministerio de Educación y desplegaron pancartas con la imagen de Meloni y otros ministros, acusándolos de “guerra, represión y genocidio”. En Bolonia, la policía antidisturbios bloqueó el avance del cortejo, lo que derivó en enfrentamientos y cargas policiales.
En Milán, cerca de 10 mil jóvenes marcharon con carteles que mostraban los rostros de Meloni, Salvini y otros líderes, manchados de pintura roja, mientras coreaban consignas contra el “gobierno de la guerra” y reclamaban una escuela pública libre y accesible.
Impacto político
El “No Meloni Day” se suma a un noviembre caliente en Italia, marcado por huelgas en transporte, salud y educación contra la ley presupuestaria para 2026. Las protestas reflejan un creciente malestar social que erosiona la imagen del gobierno y fortalece a los movimientos estudiantiles y sindicales, que ya anuncian nuevas movilizaciones hasta diciembre.

