El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica con un exabrupto que ha sacudido la escena política y mediática. Durante un intercambio con la prensa a bordo del Air Force One, Trump interrumpió a Catherine Lucey, corresponsal de Bloomberg en la Casa Blanca, cuando le preguntaba sobre la desclasificación de documentos del caso Jeffrey Epstein. La respuesta del mandatario fue brutal:

“¡Silencio! Silencio, cerdita”, dijo Trump, apuntando con el dedo a la periodista, en un tono burlón que quedó registrado en video y se viralizó en redes sociales. El comentario, ocurrido el viernes, cobró fuerza este martes tras la difusión masiva del clip, provocando una ola de indignación en medios y organizaciones defensoras de la libertad de prensa.

La pregunta de Lucey era directa: ¿por qué Trump se resistía a publicar los archivos si “no hay nada incriminatorio”? El presidente, visiblemente molesto, optó por el insulto en lugar de responder. El episodio se produjo en un contexto explosivo: el Congreso acababa de aprobar la divulgación de los documentos vinculados a Epstein, tras semanas de resistencia del propio Trump.

Reacciones: “Repugnante, inaceptable y degradante”

La condena fue inmediata. Jake Tapper, presentador estrella de CNN, calificó la actitud como “repugnante y completamente inaceptable”. Gretchen Carlson, exconductora de Fox News, la describió como “repugnante y degradante”. Bloomberg emitió un comunicado defendiendo a sus periodistas: “Prestan un servicio público esencial, formulando preguntas sin temor ni favoritismos. Seguimos centrados en informar sobre asuntos de interés público de manera justa y precisa”.

Organizaciones de prensa y analistas han advertido que este insulto no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de ataques sistemáticos de Trump contra periodistas críticos. Ese mismo día, el presidente llamó “pésima reportera” a Mary Bruce, de ABC News, y amenazó con retirar la licencia de operación a la cadena.

Un insulto que reaviva la guerra con los medios

El incidente ocurre en un momento de alta tensión política para Trump, presionado por las revelaciones del caso Epstein y por la caída histórica en su nivel de aprobación. El insulto, además, revive viejas acusaciones de misoginia contra el mandatario, recordando episodios como el apodo “Miss Piggy” que habría dirigido a Alicia Machado en los años noventa.

Medios como CNN, The Guardian y Bloomberg han exigido explicaciones formales, mientras asociaciones de corresponsales reclaman garantías para el ejercicio periodístico en eventos oficiales. El silencio de la Casa Blanca solo ha amplificado la indignación.

“Silencio, cerdita”: Trump a periodista de Bloomberg