Johannesburgo se encuentra en la fase final de preparativos para recibir la cumbre del G20, que se celebrará los días 22 y 23 de noviembre. La ciudad luce retratos de los líderes de las principales economías del mundo, incluido el del presidente ruso Vladímir Putin, como parte de la ambientación previa al encuentro.
Este foro internacional, que reúne a las economías más influyentes del planeta, se ha consolidado como un espacio clave para la coordinación de políticas globales en materia económica, financiera y de desarrollo sostenible. Desde su creación en 1999, el G20 ha enfrentado desafíos como la crisis financiera de 2008, la pandemia de COVID-19 y las tensiones geopolíticas actuales, lo que subraya la relevancia de cada edición.
Para esta ocasión, se espera la participación de líderes y diplomáticos de más de 40 países, con agendas centradas en crecimiento inclusivo, transición energética y cooperación multilateral. La delegación rusa estará encabezada por Maxim Oreshkin, subjefe de la Administración Presidencial, en representación del Kremlin.
Cabe destacar que Estados Unidos no acudirá a esta cita, una ausencia que podría marcar el tono de las discusiones y abrir espacio para nuevas dinámicas entre los países participantes. Analistas señalan que esta decisión refleja las prioridades internas de Washington y podría influir en los consensos sobre comercio y seguridad global.

