El senador por Chihuahua, Mario Vázquez, lanzó un mensaje firme y directo contra la iniciativa de reforma a la Ley de Aguas Nacionales y la Ley General de Aguas, propuesta por el gobierno federal. Durante una Mesa de Diálogo convocada por productores agropecuarios en el Congreso del Estado, el legislador panista firmó un compromiso público para votar en contra de la reforma, calificándola como “un ataque directo al campo” que vulnera derechos y amenaza la soberanía alimentaria.
En el encuentro participaron legisladores federales y locales del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, así como representantes de la agrupación Agricultores Unidos de Chihuahua, quienes organizaron la reunión tras la irrupción de productores en una sesión del Congreso local para exigir ser escuchados. Vázquez advirtió que la propuesta desconoce la realidad del campo mexicano y “arrebata el patrimonio de quienes producen los alimentos del país”, al imponer reglas que no consideran la diversidad agrícola e hídrica de las regiones.
“¿Cómo pretenden que un productor atienda los asuntos de su predio desde la Ciudad de México? Lo dejan en total indefensión”, cuestionó el senador, subrayando que el binomio agua–tierra es el eje de la actividad productiva y no puede legislarse como un trámite administrativo más. Además, alertó que la iniciativa contempla sanciones penales y económicas para prácticas comunes en el campo, como la construcción de presones, el uso de permisos agrícolas para abrevar ganado o el aprovechamiento de agua en viviendas dentro de ranchos. “Todo eso lo convierte en un crimen con consecuencias monetarias e incluso penales”, denunció.
Como respuesta, Vázquez propuso dos medidas inmediatas: la creación de un fondo específico para infraestructura de agua potable dentro del Ramo 33 y una movilización nacional para presionar al gobierno federal. “Es la única forma en que entenderán, cuando vean en riesgo su permanencia en el poder”, afirmó. El legislador cerró con un mensaje contundente: “Que entiendan que esto les va a costar, porque los mexicanos nos vamos a defender, y más aquí en Chihuahua”.
La postura del senador refleja el creciente rechazo en el sector agropecuario ante una reforma que, según sus críticos, criminaliza la producción y centraliza decisiones que afectan directamente la vida rural. El debate sobre la Ley de Aguas se perfila como uno de los temas más explosivos en la agenda legislativa, con implicaciones que van más allá del campo: toca la seguridad alimentaria y la relación entre el gobierno y los productores.

