La tensión geopolítica en el Caribe ha comenzado a impactar directamente en la conectividad aérea de Venezuela. Este sábado, al menos seis aerolíneas internacionales —entre ellas Iberia, TAP Air Portugal, Avianca, Caribbean Airlines, GOL y Latam— anunciaron la suspensión de sus vuelos hacia y desde Caracas, luego de que la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitiera una alerta sobre una “situación potencialmente peligrosa” en el espacio aéreo venezolano.
La advertencia, vigente hasta el 19 de febrero de 2026, insta a las aeronaves civiles a extremar precauciones al operar en la Región de Información de Vuelo de Maiquetía (SVZM FIR), que cubre todo el territorio venezolano y parte del Caribe sur. Según el comunicado de la FAA, el deterioro de la seguridad y el incremento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores representan un riesgo para aeronaves en todas las altitudes, incluso durante despegues, aterrizajes y operaciones en tierra. Además, se han reportado interferencias en sistemas de navegación satelital (GNSS), lo que agrava la vulnerabilidad de los vuelos comerciales.
Este escenario coincide con el despliegue militar más grande de Estados Unidos en la región en décadas. El portaaviones USS Gerald R. Ford, el más avanzado y poderoso de la flota estadounidense, llegó recientemente al sur del Caribe acompañado por destructores, buques de guerra y escuadrones de aviones de combate, como parte de la operación “Lanza del Sur”, oficialmente dirigida contra el narcotráfico. Sin embargo, Caracas denuncia que se trata de una maniobra para presionar un cambio de régimen y ha respondido con ejercicios militares y el despliegue de misiles en la costa central del país.
La Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV) confirmó las cancelaciones y advirtió que los vuelos internacionales “podrían verse afectados por actividades ajenas a la aviación civil que se llevan a cabo en el espacio aéreo venezolano”. Aunque algunas compañías como Copa Airlines, Air Europa y Turkish mantienen sus operaciones, la situación es dinámica y podría cambiar en cualquier momento. Las aerolíneas han recomendado a los pasajeros mantenerse atentos a los avisos oficiales y han ofrecido opciones de reembolso o reprogramación de itinerarios.
Por su parte, el presidente Nicolás Maduro ha reiterado que Venezuela “está abierta al diálogo” y ha llamado a preservar la paz en la región, aunque en paralelo supervisó un plan de defensa “calle por calle” en La Guaira, donde se ubican el principal puerto y el aeropuerto internacional del país. “Ya están listos los fusiles y los misiles hacia el mar Caribe para defender el eje Caracas-La Guaira”, afirmó el mandatario, en un mensaje que refleja la tensión creciente entre Caracas y Washington.
La crisis aérea se suma a un contexto regional marcado por maniobras militares, acusaciones de narcotráfico y amenazas de sanciones adicionales. Mientras tanto, miles de pasajeros enfrentan incertidumbre sobre sus planes de viaje, en medio de una escalada que podría redefinir la conectividad y la estabilidad en el Caribe.

