La capital francesa amaneció cubierta por un manto blanco que marcó el inicio oficial del invierno en la región. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional de Francia, la ciudad registró una capa de nieve que osciló entre uno y cuatro centímetros, fenómeno que sorprendió a residentes y turistas por su intensidad, considerando que las temperaturas se habían mantenido relativamente moderadas en días previos.
Las autoridades meteorológicas precisaron que este evento responde a una masa de aire frío proveniente del norte, que interactuó con humedad acumulada en la zona, generando las condiciones propicias para la caída de nieve. Aunque el paisaje parisino luce invernal, el pronóstico indica que la nieve no permanecerá por mucho tiempo: en las próximas horas se espera que una ligera llovizna, procedente del oeste, reemplace gradualmente la capa blanca, lo que podría ocasionar encharcamientos y un incremento en la sensación térmica.
El gobierno local exhortó a la población a extremar precauciones, especialmente en vialidades y zonas peatonales, ante el riesgo de resbalones y accidentes. Asimismo, se recomendó a los automovilistas reducir la velocidad y mantener distancia entre vehículos, mientras los servicios de limpieza trabajan para evitar afectaciones mayores en la movilidad urbana.
Este primer episodio invernal no solo marca el inicio de la temporada fría, sino que también anticipa un invierno que podría traer más sorpresas climáticas para la región parisina.

