Después de meses de incertidumbre y reclamos, el Consejo de la Judicatura Federal anunció que el pago único y extraordinario a las personas juzgadoras afectadas por la reforma judicial se realizará el 27 de noviembre de 2025. Una noticia que llega tarde y que desnuda la improvisación y el caos que ha caracterizado esta reforma, presentada como “histórica” pero que en la práctica ha vulnerado derechos y generado un vacío institucional sin precedentes.
El aviso oficial precisa que los montos se cubrirán conforme a la Constitución y disposiciones legales aplicables, como si la legalidad fuera suficiente para justificar meses de omisión y falta de claridad. ¿De qué sirve citar la Constitución cuando se ha golpeado la estabilidad laboral y financiera de quienes sostienen el sistema de justicia? ¿Cómo puede presumirse una transformación que inicia dejando en el abandono a quienes garantizan el Estado de derecho?
La reforma judicial, vendida como un avance, se ha convertido en una herida abierta: jueces y magistrados han tenido que “rogar” por lo que les corresponde, mientras el gobierno presume discursos de modernización. Hoy, el pago se anuncia como un favor, no como una obligación cumplida. Y para rematar, se advierte a los afectados que consideren los límites transaccionales de sus cuentas bancarias, como si el problema fuera técnico y no político.
Este episodio confirma lo que muchos advertimos: la reforma judicial no fue planeada para fortalecer la justicia, sino para controlarla. El retraso en los pagos es sólo la punta del iceberg de una estrategia que ha debilitado la independencia judicial y ha sembrado desconfianza en el sistema. ¿Quién responde por el daño causado? ¿Quién asume la responsabilidad por la incertidumbre que se generó en cientos de familias?
El 27 de noviembre se dispersarán los recursos, pero la deuda moral y política seguirá vigente. Porque la justicia no se construye con discursos ni con pagos tardíos: se construye con respeto a quienes la imparten. Y en eso, este gobierno ha fallado rotundamente.

