Desde la tribuna del Senado, la senadora Cristina Ruiz lanzó una advertencia que retumbó en el recinto: lo que está en juego no es un nombramiento ordinario, sino la independencia de una institución clave para el Estado de Derecho. Con palabras duras, la legisladora priista acusó que el dictamen para designar magistraturas vacantes en las salas regionales del Tribunal Federal de Justicia Administrativa representa “la posible captura de un contrapeso fundamental” y denunció que Morena pretende convertirlo en un apéndice más del Poder Ejecutivo.
“Este dictamen no construye justicia, la secuestra. No protege al ciudadano, lo abandona. No fortalece al Estado, lo subordina”, sentenció Ruiz, dejando claro que el PRI no será cómplice de lo que calificó como una aberración legislativa.
La senadora explicó la relevancia del tribunal: es el órgano que revisa créditos fiscales, actos del SAT, adjudicaciones, contratos multimillonarios y responsabilidades administrativas graves. “Por eso quieren capturarlo: porque quien controla al Tribunal Federal de Justicia Administrativa controla la legalidad del país”, advirtió.
Ruiz exhibió los perfiles propuestos sin necesidad de nombres: “Aquí se propone a una exdiputada de Morena convertida mágicamente en técnica; a un excolaborador de Claudia Sheinbaum enviado a juzgar la administración en la que participó; a operadores políticos ligados a Adán Augusto López; a exfuncionarios del SAT y dependencias federales que el tribunal debe vigilar, no proteger”. Y remató: “¿Esto quieren llamarlo independencia? Esto no es independencia, es subordinación. No es técnica, es militancia. No es pluralidad, es colonización institucional”.
Para la legisladora, la aprobación del dictamen significaría blindar la corrupción y dejar indefensos a ciudadanos, contribuyentes y empresarios. “Un tribunal capturado no revisará abusos, no frenará irregularidades, no sancionará corrupción. Hará lo que se espera de él: obedecer”, acusó.
Ruiz alertó que fenómenos como el huachicol fiscal y las redes de factureras quedarán protegidos bajo un tribunal integrado por exfuncionarios del SAT y operadores políticos. “Este dictamen es un muro de protección política, un muro para encubrir omisiones, negligencias y corrupción. Si el Senado aprueba esto, condena a los mexicanos. Porque un país sin tribunales independientes es un país sin justicia, sin Estado de Derecho. Y sin Estado de Derecho, señoras y señores, no hay futuro”, enfatizó.
Con tono desafiante, la senadora cerró con una postura firme: “El PRI votará en contra. El PRI no negocia la independencia judicial, no regala tribunales, defiende a México. Hoy cada voto quedará registrado: cada quien elegirá entre México o el poder. Nosotros ya elegimos: elegimos justicia, elegimos al ciudadano. El PRI no se vende, el PRI no se calla, el PRI defiende a México”.

