En una entrevista con la periodista Adela Micha, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una advertencia contundente: la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República no fue una renuncia voluntaria, sino un golpe político para consolidar el control absoluto del aparato de justicia por parte del gobierno de Morena. Moreno calificó el hecho como “gravísimo” y lo describió como el inicio de una persecución brutal contra opositores, medios y ciudadanos que piensan distinto.
El dirigente priista señaló que la decisión carece de sustento legal, pues la ley establece que la separación del cargo debe ser por “causa grave”, algo que nunca se explicó. “Esto es un golpe jurídico-político. Morena actúa como un cártel, manda mensajes de poder y se apodera de instituciones autónomas”, afirmó. Según Moreno, el objetivo es claro: intimidar y silenciar voces críticas mediante carpetas de investigación y amenazas, en un país donde la inseguridad, la falta de medicamentos y la crisis económica evidencian el fracaso del gobierno.
Moreno denunció que la administración federal está rebasada por el crimen organizado y que la violencia en estados como Sinaloa y Michoacán es alarmante: más de dos mil homicidios y miles de desaparecidos en los últimos meses, además del cierre masivo de pequeñas empresas. “Este gobierno se cae a pedazos. No hay resultados en seguridad, salud ni economía. Morena es un cártel político que protege a narcopolíticos y persigue a quienes los enfrentamos”, sentenció.
El líder del PRI también criticó la falta de unidad en la oposición y llamó a construir coaliciones para frenar la hegemonía morenista. “El PRI no se dobla, no pacta con el crimen organizado y está listo para competir en 2027 y 2030. Necesitamos políticos con carácter y experiencia, no ocurrencias”, dijo. Finalmente, advirtió que la llegada de Ernestina Godoy a la Fiscalía será la confirmación del sometimiento total al poder presidencial, borrando cualquier vestigio de autonomía. “Lo que viene es persecución, difamación y control absoluto. Estamos frente al paso hacia la dictadura”, concluyó.

