“El USCIS [Servicio de Ciudadanía e Inmigración] ha suspendido todas las decisiones de asilo hasta que podamos garantizar que cada extranjero sea investigado y evaluado al máximo nivel posible. La seguridad del pueblo estadounidense siempre es nuestra prioridad”, informó Joseph B. Edlow, director de la institución, a través de redes sociales.
La medida se anuncia tras el ataque perpetrado en la capital estadounidense por un refugiado afgano, identificado como autor del tiroteo contra dos elementos de la Guardia Nacional. Sarah Beckstrom, de 20 años, falleció en el lugar, mientras que su compañero Andrew Wolfe permanece hospitalizado.
El Gobierno estadounidense advirtió que se llevará a cabo una investigación “exhaustiva” sobre todas las personas provenientes de Afganistán que ingresaron al país durante el mandato del expresidente Joe Biden (2021-2025). Las autoridades recalcaron que no se tolerará ningún riesgo para la seguridad nacional y que se aplicarán controles más estrictos antes de otorgar cualquier beneficio migratorio.
El mensaje es claro: Estados Unidos endurecerá sus políticas y no permitirá que la vulnerabilidad del sistema migratorio se convierta en una amenaza para su población.

