El Cuarto Informe de Gobierno de Rubén Rocha Moya no refleja la realidad de Sinaloa. Así lo denunció la senadora priista Paloma Sánchez Ramos, quien exhibió cifras alarmantes que contradicen el discurso triunfalista del mandatario morenista. “El informe del Gobernador no es el del Sinaloa real”, sentenció.
Mientras Rocha presume avances, el estado se hunde en la violencia: cada día hay cinco asesinatos, seis desapariciones y 19 autos robados. La guerra que azota a Sinaloa ha dejado más de 60 niños asesinados y un incremento del 62% en feminicidios, con 33 mil mujeres víctimas este año. “En Sinaloa hay más miedo, más amenazas y más víctimas”, advirtió la legisladora.
La crisis económica es igual de devastadora. La producción agrícola cayó 39%, dejando de producir más de un millón 150 mil toneladas de maíz y desplomando el valor del campo en 32%. La ganadería, la pesca y la acuacultura también están en ruinas: la producción de camarón se desplomó 60% y la de carne bovina y aves más del 40%. A pesar de que Rocha presume crecimiento económico, la realidad es un raquítico 0.6% en tres años y pérdidas por la narcoguerra que oscilan entre 36 y 70 mil millones de pesos.
En empleo, Sinaloa ocupa el primer lugar nacional en pérdida de trabajos formales: 36 mil empleos se han evaporado en 14 meses. En salud, se dejaron de brindar más de dos millones de consultas y siete millones de estudios de laboratorio, dejando sin atención a más de 700 mil sinaloenses. En educación, el abandono escolar sigue siendo una tragedia: más de 12 mil niños y jóvenes dejaron las aulas este año.
“Este gobierno está rebasado. No hay seguridad, no hay salud, no hay economía. Lo que hay es simulación y propaganda”, acusó Paloma Sánchez. El informe oficial intenta ocultar una verdad innegable: Sinaloa vive una crisis profunda y Morena no tiene respuestas.

