Para Rodrigo Reachi Nava, vestir la playera de México no es únicamente un reconocimiento a su talento dentro del emparrillado; representa la culminación de un sueño que comenzó cuando apenas tenía tres años y que ha estado marcado por la historia, la disciplina y un profundo sentido de pertenencia a la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). El ala defensiva de 25 años, integrante de los Potros Salvajes, fue convocado para participar en la edición XLIX del Tazón Azteca, encuentro que reúne a los mejores jugadores de la Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano (ONEFA) y que se celebrará el próximo 13 de diciembre en el Estadio “Wilfrido Massieu” del Instituto Politécnico Nacional, en la Ciudad de México.
La noticia lo tomó por sorpresa en un momento cotidiano, pero cargado de significado: al salir del cine recibió la llamada que confirmaba lo que durante años había construido en cada entrenamiento, cada partido y cada sacrificio. “Me enteré saliendo del cine. Mi entrenador me llamó para decirme que existía la posibilidad de ser seleccionado y se hizo realidad. Representa muchísimo para mí y para mi vida deportiva. He jugado siempre en Potros Salvajes y portar estos colores es un orgullo enorme”, compartió con emoción Reachi Nava.
Su historia es una de esas que entrelazan el destino individual con la tradición colectiva. Rodrigo no llegó por casualidad al fútbol americano universitario; su camino está profundamente ligado a la UAEMéx y al legado de los Potros Salvajes. Su abuelo, Manlio Nava, fue uno de los fundadores del representativo verde y oro, sembrando una herencia que ha perdurado por generaciones. Tíos, tías y familiares formaron parte del equipo en distintas épocas, convirtiendo a esta escuadra en un emblema familiar.
“Desde los tres años formo parte de Potros. Mis tíos jugaron, mis tías fueron porristas. En infantiles fui tricampeón invicto, en juvenil bicampeón, en intermedia obtuve un subcampeonato y en liga mayor ya llevo cuatro años. Esta nominación es el resultado de todo ese camino”, relató el defensivo, quien ha recorrido prácticamente todas las categorías dentro del programa de fútbol americano de la universidad.
Más allá de los logros deportivos, Rodrigo pone en el centro el valor del acompañamiento y el sentido de comunidad que ha encontrado en la institución. Reconoce que la temporada no fue como la esperaban, sin embargo, asegura que este logro confirma que la constancia y la entrega siempre rinden frutos. “A pesar de que el año no fue como lo esperamos, este reconocimiento demuestra que el talento y el trabajo con dedicación siempre encuentran recompensas. No hay sensación como jugar un viernes en el Juan Josafat; la familia, los amigos, la porra. Nada se compara”, afirmó.
Sus palabras reflejan no sólo la mentalidad de un atleta comprometido, sino también la de un universitario agradecido con sus raíces. El jugador dedicó este logro a las personas más importantes en su vida: su madre, su novia, sus hermanos, sus amigos y al bebé que viene en camino. “Estoy agradecido con mi mamá, mi novia, mis hermanos, mis amigos y con el bebé que viene en camino. Ser Potro es un sentimiento único e irremplazable”, expresó.
En el plano competitivo, la Selección Centro, dirigida por el head coach Raúl Rivera Sánchez, iniciará su concentración el próximo 6 de diciembre en Puebla, antes de trasladarse a la capital del país. Ahí se preparará para enfrentar al combinado del Norte, comandado por el coach Carlos Altamirano Chávez, en uno de los partidos más emblemáticos del fútbol americano estudiantil en México.
Con la convocatoria de Rodrigo Reachi Nava, el nombre de los Potros Salvajes de la UAEMéx vuelve a colocarse en la escena nacional, reafirmando la calidad de su programa deportivo y el impacto que la universidad tiene en la formación de atletas de alto nivel. Su historia es testimonio de que los sueños, cuando se alimentan con disciplina, pasión y raíces profundas, pueden convertirse en realidad y en inspiración para nuevas generaciones de universitarios y deportistas.

