La senadora Verónica Rodríguez Hernández advirtió que la Ley General de Aguas que Morena impulsa no resuelve la crisis hídrica, sino que abre la puerta al autoritarismo y al control político del recurso más vital para México. “Cuando Morena hace las cosas mal, las saca en fast track. Hoy quieren imponer una ley que pone en riesgo el futuro del país”, sentenció.

Rodríguez acusó que el dictamen presume garantizar el derecho humano al agua, pero carece de presupuesto, técnica y transparencia. “Morena no busca cuidar el agua, busca centralizar el poder, quitar facultades a estados y municipios y convertir el agua en moneda de cambio electoral”, afirmó. La reforma otorga al gobierno federal la facultad de decidir discrecionalmente quién mantiene su concesión, quién la pierde y a quién se le reducen volúmenes. “El agua será rehén de Morena”, advirtió.

La legisladora alertó que la ley permite expropiaciones disfrazadas, pues faculta a la Federación para quitar o reasignar volúmenes e incluso infraestructura sin criterios técnicos. “Un productor, un municipio o una empresa pueden perder su fuente de agua de un día para otro por decisión política. Eso es autoritarismo”, denunció. Además, recordó que Morena abandonó la tecnificación del campo, canceló programas, dejó morir distritos de riego y hoy pretende criminalizar a los campesinos. “Miles se manifiestan en contra y Morena se niega a escucharlos. Ni siquiera consultaron a los pueblos indígenas”, subrayó.

Rodríguez cuestionó la incongruencia del oficialismo: “El mismo gobierno que devastó selvas con el Tren Maya, que taló miles de árboles y debilitó a Semarnat y Profepa, ahora se vende como defensor del agua”. Añadió que la ley será “histórica” por su improvisación, por su centralización y por el daño que provocará. “Morena no piensa en las próximas generaciones, piensa en las próximas elecciones”, acusó.

El PAN reiteró su rechazo total y advirtió que esta reforma paralizará inversiones, afectará la seguridad alimentaria y sembrará incertidumbre en el campo. “El gobierno le declaró la guerra más grande de la historia al campo mexicano arrebatándole el agua. Y eso no se puede olvidar”, concluyó Rodríguez.