La senadora Alejandra Barrales Magdaleno, vicecoordinadora de Movimiento Ciudadano, advirtió que la nueva Ley General de Aguas no resuelve la crisis hídrica del país y, por el contrario, convierte el recurso en un instrumento de control político. “Estamos frente a una guerra por el agua, una guerra por el control del agua, librada por el gobierno contra el enemigo equivocado: los pequeños y medianos productores”, sentenció.

Barrales señaló que la iniciativa ignora el verdadero problema: garantizar acceso al agua potable para todos los mexicanos. “Hoy, 12 millones de personas no tienen agua en sus hogares. Ese es el problema real, no quién controla el agua”, afirmó. Criticó que la minuta mantiene intacto el régimen de concesiones creado en 1992, bajo el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. “Con esta ley le están dando continuidad a lo que tanto satanizan. Ni siquiera se han dado cuenta”, acusó.

La legisladora subrayó que la reforma no toca a los grandes concesionarios, pero sí golpea a los pequeños productores, imponiendo condiciones que los ponen “de rodillas” y los dejan vulnerables frente a criterios discrecionales. “Esto no es justicia hídrica, es control político disfrazado de buenas intenciones”, afirmó, alertando que la medida se aprueba en fast-track, sin análisis profundo y sin consulta a pueblos indígenas, violando el artículo segundo constitucional.

Barrales cuestionó que la ley reconozca el derecho humano al agua sin asignar presupuesto adicional para hacerlo realidad. “Una de cada cinco escuelas carece de agua. ¿Cómo hablan de derechos si no destinan recursos?”, reprochó. Además, denunció que el Senado está votando “a ojos cerrados” una iniciativa que nadie ha leído a detalle. “La mayoría legislativa no piensa en las próximas generaciones, piensa en las próximas elecciones”, acusó.

Movimiento Ciudadano reiteró su voto en contra y advirtió que esta reforma no soluciona la crisis hídrica, no combate a los grandes acaparadores y deja fuera la relación entre agua, educación y desarrollo. “Quien pagará las consecuencias será el pueblo de México”, concluyó Barrales.