El Ministerio de Salud (Minsal) de Chile anunció el fortalecimiento de medidas preventivas tras el incremento de contagios en países vecinos, como Argentina, y la pérdida del estatus de “eliminación” del sarampión en el continente americano. Aunque Chile no registra casos autóctonos desde hace años —el último caso importado ocurrió en 2023—, la preocupación del Gobierno es alta debido a la alta transmisibilidad de la enfermedad, capaz de contagiar entre 12 y 18 personas por cada individuo infectado.

Especialistas de la Universidad de Chile advirtieron que el riesgo de brotes está directamente relacionado con las brechas en la cobertura de vacunación, especialmente en la segunda dosis de la vacuna triple vírica (SRP). Esta vacuna alcanza una efectividad del 99% con el esquema completo, pero la adherencia nacional a la segunda dosis fue de apenas 78.9% en 2024, lo que deja espacios vulnerables para la propagación del virus.

El Minsal reiteró que garantizar la vacunación completa es la herramienta central para prevenir el sarampión y llamó a la población a acudir a los centros de salud para completar el esquema. La autoridad sanitaria también evalúa reforzar campañas informativas y operativos en zonas con menor cobertura.