El coordinador de los diputados federales del PRI, Rubén Moreira Valdez, advirtió que la nueva Ley General de Aguas aprobada por Morena constituye un instrumento de control político del gobierno federal, vulnera derechos constitucionales y afecta directamente a campesinos, productores y pueblos originarios.

Durante su programa Con peras y manzanas, Moreira señaló que la legislación fue aprobada sin consulta previa a comunidades indígenas, sin deliberación democrática y sin análisis del dictamen de más de 500 páginas. “¿A qué hora leyeron? No hubo debate, no hubo nada. Simplemente levantaron la mano”, acusó, tras revelar que la minuta se votó en la Cámara de Diputados y dos horas después en el Senado.

El legislador explicó que Morena pretende justificar la reforma con una consulta realizada en 2019, que no corresponde a esta ley, lo que agrava la violación constitucional. Además, reconoció el trabajo de Miguel Sulub Caamal, secretario técnico de la bancada priista, quien detectó esta irregularidad.

Impacto en el campo y privilegios para acaparadores
Moreira y los analistas del programa advirtieron que el artículo 22 limita la transmisión de derechos de agua para personas comunes, pero abre la puerta a grandes empresas y acaparadores cercanos al gobierno. “Los pequeños productores no podrán heredar ni transmitir fácilmente sus concesiones, mientras que a los ricos les dieron un procedimiento preferente”, denunciaron. Incluso, se eliminó la facultad de la autoridad para negar permisos en casos de acaparamiento, contradiciendo el discurso oficial.

La reforma obliga a campesinos y productores a instalar medidores de agua con su propio dinero, invertir en tecnificación de riego sin apoyos ni créditos y enfrentar el riesgo de perder concesiones si la autoridad considera insuficiente la “responsabilidad hídrica”. Además, los municipios deberán regular el tamaño y tipo de tinacos, piletas y sistemas de captación en los hogares. “Se están metiendo en la propiedad privada. Esto parece la Rusia soviética”, sentenció Moreira.

Sin inversión en infraestructura
El exgobernador de Coahuila recordó que, mientras se imponen cargas al campo, no existe inversión suficiente en infraestructura hidráulica: “Se requieren 100 mil millones de pesos anuales, pero Conagua apenas ejerce 28 mil millones”.

Finalmente, Moreira acusó a Morena de engañar a los productores con falsas promesas de correcciones: “Les mintieron. Aplicaron la teoría del gatopardismo: cambian todo para que nada cambie”. Concluyó que la ley no tiene un objetivo económico, sino político: “El país está incendiado en economía, salud y seguridad. Morena quiere el control del agua para controlar políticamente al campo y a las comunidades”.