Tras varios meses de pausa, el Edificio Histórico de Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) volvió a vibrar con la energía del arte y la convivencia universitaria. La reapertura de este emblemático espacio se celebró con la presentación de la obra Dominico ¡Hay un perro en el pesebre!, montaje que tuvo lugar en el Teatro Universitario de Cámara “Esvón Gamaliel” y que reunió a integrantes de la comunidad verde y oro, así como a familias mexiquenses deseosas de reencontrarse con la actividad cultural universitaria.
El retorno de estos eventos marca un momento significativo para la institución, que en los últimos meses ha transitado por un proceso de reflexión interna y de redefinición colectiva. Durante la inauguración, la rectora de la UAEMéx, Martha Patricia Zarza Delgado, hizo énfasis en la importancia de reactivar espacios como el Edificio Histórico de Rectoría, cuya vocación cultural forma parte esencial de la identidad auriverde.
“Como lo comprometimos, este espacio será de puertas abiertas y siempre estará dispuesto para el disfrute y aprovechamiento de la comunidad auriverde y de la sociedad mexiquense en general”, afirmó Zarza Delgado ante un público que celebró la reapertura con aplausos. La rectora señaló que el regreso de actividades artísticas no solo simboliza un avance en la agenda institucional, sino también la recuperación de un sentido comunitario que había quedado en pausa.
En su mensaje, adelantó que a principios del próximo año la UAEMéx presentará una oferta cultural renovada y diversa, pensada para recorrer todos los espacios universitarios y conectar con públicos de distintas edades y disciplinas. Esta programación, explicó, buscará fortalecer el papel de la cultura como eje de la Transformación Universitaria, un proceso que la institución ha impulsado para consolidar prácticas de diálogo, inclusión, cercanía y progresismo dentro de la comunidad.
Zarza Delgado subrayó que la participación de las y los universitarios será clave para mantener vivo este compromiso. En ese sentido, hizo un llamado a redoblar esfuerzos para continuar construyendo una universidad que se fortalezca en la diversidad y que reconozca en la actividad cultural un mecanismo indispensable para la cohesión institucional.
La reapertura también contó con la participación del director de la Compañía Universitaria de Teatro, Juan Carlos Embriz Gonzaga, quien celebró el regreso del teatro al Edificio Histórico de Rectoría. Recordó que la actividad escénica no solo impulsa el desarrollo artístico estudiantil, sino que también se convierte en un vehículo para generar comunidad.
“Las actividades culturales son fundamentales para la institución, pues fortalecen la identidad institucional y generan espacios para la expresión y el encuentro”, afirmó Embriz Gonzaga, al destacar que el montaje presentado representa el espíritu creativo que caracteriza al talento universitario.
La obra Dominico ¡Hay un perro en el pesebre!, cargada de humor y reflexiones navideñas, fue el pretexto perfecto para que el público reconectara con la vida cultural del campus. Niñas, niños, estudiantes y docentes compartieron un ambiente cercano y emotivo, que recordó la importancia de contar con espacios donde el arte dialogue directamente con la comunidad.
La reactivación del Edificio Histórico de Rectoría no es solo el regreso de una programación; es la confirmación de la UAEMéx como una institución que reconoce en la cultura una herramienta indispensable para su desarrollo. El espacio, que por décadas ha sido punto de encuentro para la creatividad universitaria, vuelve a abrir sus puertas con el compromiso de ser un refugio para la imaginación, la reflexión y el intercambio.
Con este impulso, la universidad reafirma su vocación cultural y renueva la invitación para que la sociedad mexiquense haga suyo este recinto emblemático, donde el arte y la vida académica continúan tejiendo una comunidad diversa, crítica y progresista.

