La lectura no solo es un acto individual, sino una práctica que se comparte, se dialoga y construye comunidad. Así lo afirmó Mariana León Contreras, profesora de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), al hablar del trabajo que durante más de dos años ha realizado la Brigada Multidisciplinaria de Promoción de la Lectura, un proyecto que, desde las aulas universitarias, se expande hacia diversos sectores de la sociedad para demostrar que los libros pueden convertirse en herramientas de encuentro y transformación.
León Contreras, también promotora de esta iniciativa, explicó que la Brigada nació con el propósito de extender el alcance de la Unidad de Aprendizaje Promoción de la Lectura y convertirla en un servicio permanente. La intención era clara: llevar la literatura más allá del espacio académico y acercarla a públicos con distintas edades, intereses y trayectorias de vida. Con ese espíritu, el proyecto ha crecido hasta consolidarse como una red activa de estudiantes comprometidos con la difusión cultural.
“La Brigada integra a estudiantes de diversas licenciaturas que realizan servicio social, prácticas profesionales o voluntariado. Ellos llevan actividades literarias a públicos de diferentes edades y contextos. Los jóvenes son muy generosos; tienen un corazón fuerte anclado a la literatura”, expresó la académica. Y es precisamente esa entrega, dijo, lo que ha permitido que la iniciativa se mantenga viva y en constante expansión.
Cada sesión que llevan a cabo los brigadistas implica un ejercicio delicado de observación y análisis. Antes de iniciar cualquier dinámica —ya sea una lectura en voz alta, una pregunta detonadora, un ejercicio de reflexión o una actividad artística— deben identificar las necesidades e intereses de las personas que los reciben. Este proceso, subrayó León Contreras, convierte el trabajo en un acto de sensibilidad y creatividad, donde la meta principal es lograr que cada participante encuentre un punto de conexión con la lectura.
“El mayor reto es lograr que cada persona establezca un vínculo con la lectura”, indicó. Y aunque es un desafío constante, aseguró que también es una labor profundamente gratificante, pues permite a los estudiantes fortalecer sus habilidades académicas al mismo tiempo que construyen un sólido sentido de responsabilidad social.
El crecimiento de la Brigada ha sido posible, en parte, gracias al apoyo institucional y al incremento de su acervo. Si en sus inicios dependían de libros aportados por profesores y participantes, hoy cuentan con materiales del Programa Nacional de Lectura, del Fondo Editorial del Estado de México (FOEM) y del Colegio Mexiquense. Esto ha permitido diversificar las obras disponibles y enriquecer la experiencia de los asistentes.
Asimismo, las actividades de la Brigada han llegado a espacios culturales, educativos y comunitarios como el Museo de la Acuarela, el Centro Toluqueño de Escritores, la Biblioteca Urawa, el Centro de Rehabilitación y Educación Especial de Toluca, planteles de la Escuela Preparatoria de la UAEMéx, la propia Facultad de Humanidades e incluso plataformas virtuales, ampliando así su impacto y alcance.
Durante 2025, la Brigada estuvo conformada por Enrique Axel López Mauricio, Fátima del Carmen Candelas Navarro, Karla Lizeth Saldaña Peregrino, Saraí Arista Velázquez, Sherlyn Cruz Manzanares, Gabriel Velazco Martínez, Tamara Rosas Reynoso, Estefanie M. Becerril Reyes, Estefanía Betancourt Sánchez, Wendy Abigail Campos, Janeth Vara Rubí, Ricardo Munguía Flores, Mariana Ramírez López, Bárbara Iveth Zamora Mercado y Nadia Elena Pérez Espino Barros. En el semestre 2024B participaron también Astrid Itzel Flores Mayela y Víctor Ángel Gómez Hernández, quienes aportaron su energía y visión al proyecto.
Para Mariana León Contreras, la Brigada Multidisciplinaria de Promoción de la Lectura se ha consolidado como un puente sólido entre la UAEMéx y la sociedad. “Fomentar la lectura es un reto, pero reconforta saber que hay interés tanto de nuestros participantes como de las personas a quienes va dirigido el proyecto. Esta iniciativa es posible gracias al compromiso colectivo de profesores y estudiantes, quienes han convertido la promoción de la lectura en una práctica constante y significativa que sigue expandiéndose a nuevos espacios”, concluyó.

