CIUDAD DE PUEBLA, Pue.- La lucha contra el robo de hidrocarburos en Puebla entró en una fase decisiva. En el marco de un operativo realizado en el municipio de Tepeaca, autoridades federales y estatales lograron la recuperación de más de 82 mil litros de hidrocarburo, así como el aseguramiento de 25 vehículos cisterna, tres vehículos adicionales y dos inmuebles presuntamente vinculados a esta actividad ilícita. La acción fue resultado de la coordinación entre la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA), la Secretaría de Marina (SEMAR), la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de Seguridad Pública del estado, lo que refrenda el compromiso del Gobierno de Puebla con el combate frontal al huachicol.
Desde el inicio de su administración, en diciembre de 2024, el gobernador Alejandro Armenta ha insistido en que la seguridad y el combate a la corrupción no admiten concesiones. En su primer año de gobierno, aseguró, se rompieron cadenas de corrupción que durante décadas permitieron la operación de prácticas ilegales en distintas regiones del estado. Este viraje, subrayó, marca un contraste claro con el pasado y se sustenta en la aplicación de la ley con orden, diálogo y, cuando es necesario, con decisiones firmes.
El mandatario estatal enfatizó que su gobierno no persigue adversarios políticos ni actúa con ánimo de revancha, pero tampoco incurre en omisiones. “Cuando el diálogo no garantiza el orden, el Estado debe actuar”, ha reiterado Armenta al explicar las acciones emprendidas para frenar delitos que dañan el patrimonio público y ponen en riesgo la seguridad de las comunidades. En ese sentido, el combate al huachicol se ha convertido en uno de los ejes centrales de una estrategia estatal alineada con la política federal que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual prioriza el interés público por encima de intereses privados o de grupos delictivos.
Los resultados comienzan a ser tangibles. El secretario de Seguridad Pública, vicealmirante Francisco Sánchez, informó que, gracias a la investigación, el uso de tecnología y la coordinación interinstitucional, el gobierno estatal ha recuperado más de 2.7 millones de litros de hidrocarburos en distintos operativos. Además, se han inhabilitado más de 280 tomas clandestinas y se ha detenido a más de 160 personas presuntamente relacionadas con este delito. Operativos clave realizados en febrero y diciembre de 2025 permitieron desarticular redes que operaban desde hace años con un alto grado de impunidad.
El caso de Tepeaca es ilustrativo de la nueva etapa que vive la entidad. El aseguramiento de cisternas, vehículos e inmuebles no sólo representa un golpe económico a las organizaciones dedicadas al robo de combustible, sino también un mensaje claro de que no habrá tolerancia para actividades que afectan las finanzas públicas, la seguridad energética y la tranquilidad de la población. Para las autoridades, cada toma clandestina clausurada reduce riesgos de explosiones, contaminación ambiental y violencia asociada a estas prácticas.
El gobierno estatal dejó claro que las investigaciones continuarán y que no habrá marcha atrás. Bajo la consigna de que “amar a Puebla es defenderla”, la administración de Alejandro Armenta sostiene que gobernar implica comunicar, poner orden y proteger a la sociedad todos los días. En este primer año, cada acción emprendida busca cerrar el paso a la corrupción, al huachicol y a la impunidad, con la convicción de que sólo mediante un Estado fuerte, coordinado y transparente es posible recuperar la confianza ciudadana.
En un contexto nacional donde el combate al robo de hidrocarburos sigue siendo un desafío mayúsculo, Puebla se posiciona como una entidad que apuesta por la coordinación con las fuerzas armadas y las instituciones federales, por el uso de inteligencia y por la aplicación estricta de la ley. Los operativos recientes no sólo reflejan resultados inmediatos, sino también una ruta de largo plazo para garantizar que los recursos energéticos del país se protejan y que la seguridad sea una realidad cotidiana para las y los poblanos.

