En el marco de la puesta en marcha del Programa “Cátedras Abiertas”, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) abrió un espacio de análisis, reflexión y divulgación científica orientado a fortalecer el desarrollo agrícola regional. Durante la inauguración de este programa académico, la investigadora del Centro Universitario UAEM Temascaltepec, Sherezada Esparza Jiménez, impartió la conferencia “Manejo de suelos agrícolas”, correspondiente a la Cátedra “Producción agrícola y pecuaria sostenible en el suroeste del Estado de México”, ante la presencia de la rectora de la institución, Martha Patricia Zarza Delgado.

En su exposición, Esparza Jiménez destacó que Temascaltepec representa uno de los territorios con mayor potencial productivo de la entidad, gracias a sus condiciones naturales privilegiadas. Con un clima templado subhúmedo, temperaturas promedio que oscilan entre los 18 y 22 grados centígrados y la presencia de ocho tipos de suelos dominantes, el municipio reúne un escenario idóneo para la actividad agrícola. Estas características han favorecido, principalmente, el cultivo de productos como café, guayaba, aguacate y durazno, que forman parte de la identidad agrícola y económica de la región.

No obstante, la académica señaló que este potencial enfrenta desafíos importantes derivados de prácticas inadecuadas en el manejo del suelo. Explicó que, desde el ámbito universitario, estudiantes y docentes del Centro Universitario Temascaltepec desarrollan proyectos científicos enfocados en la gestión responsable del recurso suelo, cuyos resultados han permitido identificar problemáticas persistentes: deficiente conocimiento sobre los requerimientos nutricionales de los cultivos, errores en los cálculos de fertilización, uso indiscriminado de productos químicos y malas prácticas agrícolas que deterioran el ecosistema productivo.

Estas condiciones, advirtió, no solo afectan el ciclo natural de los cultivos y provocan degradación del suelo, sino que pueden derivar en alimentos con componentes potencialmente peligrosos para la salud humana. Bajo esa perspectiva, la investigación universitaria se ha convertido en un aliado estratégico para comprender la magnitud del problema y proponer alternativas que abonen a una agricultura sostenible.

Como parte de estos trabajos, que han recibido financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECyT), se realizaron evaluaciones específicas sobre la presencia de plaguicidas altamente peligrosos en suelos, componentes vegetales y frutos de cultivos de aguacate y durazno en Temascaltepec. Los resultados son contundentes: se detectó la presencia de sustancias pertenecientes a los grupos de organofosforados, carbamatos y piretroides, compuestos que, de acuerdo con estándares internacionales, representan riesgos ambientales y de salud cuando no se manejan adecuadamente.

Esparza Jiménez subrayó que esta información constituye un antecedente científico de gran relevancia para el desarrollo de análisis posteriores, particularmente aquellos relacionados con la biodisponibilidad de estos compuestos en los alimentos. Asimismo, consideró que estos hallazgos deben contribuir a la formulación de una reglamentación nacional más estricta que garantice el uso seguro y responsable de plaguicidas en la producción agrícola.

Finalmente, la académica destacó la necesidad de diseñar un programa integral de manejo responsable de insumos agrícolas, especialmente para los cultivos de aguacate y durazno, que permita orientar a productoras y productores hacia prácticas sostenibles, reducir riesgos y elevar la calidad de los productos. Con ello, dijo, no solo se protege el suelo y la salud de la población, sino que se abren oportunidades para que el campo mexiquense incursione y compita en mercados que exigen estándares cada vez más altos en materia de calidad, inocuidad y sustentabilidad.