El coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve, lanzó un pronunciamiento categórico sobre la figura de Nicolás Maduro, tras su captura y la caída del régimen venezolano. En un mensaje difundido en su cuenta oficial de X, el legislador afirmó que Maduro nunca fue un presidente democrático, sino un dictador que desmanteló instituciones, persiguió opositores y empujó al exilio a millones de venezolanos, convirtiendo al Estado en un aparato de castigo para quienes pensaban distinto.

Añorve describió con crudeza el legado del exmandatario: violaciones sistemáticas a los derechos humanos, censura a la libertad de expresión, expropiaciones arbitrarias y un control absoluto sobre los poderes del Estado. “Dispuso de Venezuela como si fuera su propiedad”, sentenció, al recordar cómo el régimen destruyó fuentes de empleo, ahuyentó inversiones y frenó el desarrollo económico, mientras sembraba miedo mediante policías, persecución, amenazas y cárcel.

El senador subrayó que Maduro jamás ganó elecciones de manera legítima, sino que las manipuló y las robó cuando fue necesario. “Se comportó como presidente, candidato y árbitro al mismo tiempo”, denunció, señalando que el sistema electoral fue amañado para garantizar comicios a modo, alineando autoridades, torciendo reglas y persiguiendo disidentes. Añorve también acusó al régimen de silenciar al periodismo, apoderarse de medios y convertirlos en instrumentos de propaganda, además de capturar al Poder Judicial para eliminar cualquier contrapeso.

“Yo defiendo la autodeterminación de los pueblos, sí. Pero no podemos quedarnos callados ante el autoritarismo. La autodeterminación no es un cheque en blanco para instalar dictaduras”, enfatizó, advirtiendo que la soberanía no consiste en robar votos, sino en garantizar que el pueblo pueda elegir en libertad, sin temor a represalias. Añorve cerró su mensaje con una afirmación contundente: “Hay que decir las cosas como son, sin disfraces discursivos: democracia y libertad, siempre. Por encima de todo”.