Los diputados federales del Partido Revolucionario Institucional se pronunciaron sobre la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, calificando el hecho como un quiebre histórico para América Latina. A través de un mensaje difundido en su cuenta oficial de X, los legisladores subrayaron que durante años Venezuela estuvo sometida a un régimen autoritario, corrupto y represivo que destruyó las instituciones, canceló las libertades y gobernó mediante el miedo y la violencia, con vínculos criminales que desmantelaron al Estado desde dentro.
Desde México, el PRI reconoció este momento como una señal inequívoca: ningún poder que pisotea la ley, anula la democracia y se aferra al mando contra la voluntad popular puede sostenerse indefinidamente. “Los pueblos tienen el derecho —y la obligación moral— de defender su dignidad y decidir su destino. La libertad siempre termina por abrirse paso”, afirmaron los legisladores en su pronunciamiento.
Este posicionamiento se suma a las reacciones internacionales que celebran el fin de una era marcada por la represión y la corrupción en Venezuela, y refuerza el llamado a consolidar procesos democráticos que garanticen la soberanía y los derechos fundamentales en la región.

