La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) reconoció oficialmente este domingo a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, luego de la caída de Nicolás Maduro tras una operación militar ejecutada por Estados Unidos que sacudió a Caracas y otras regiones del país.
El anuncio fue realizado por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien leyó en cadena nacional un comunicado respaldado por un fallo del Tribunal Supremo de Justicia, en el que se ordena que Rodríguez asuma el poder por un periodo de 90 días, bajo el argumento de preservar el orden constitucional.
«La patria debe encaminarse sobre su riel constitucional”, afirmó Padrino, al tiempo que confirmó el respaldo militar al decreto de estado de conmoción exterior, el cual —según Delcy Rodríguez— fue promulgado previamente por Maduro para “garantizar la gobernabilidad del país”.
Ataque militar, muertos y silencio oficial
La toma de poder se produce tras un ataque militar estadounidense lanzado la madrugada del sábado contra Caracas y ciudades aledañas, con bombardeos, sobrevuelos de aviones y misiles, que dejaron heridos y muertos, aunque hasta el momento no existe un balance oficial por parte del gobierno venezolano.
Padrino denunció que durante lo que calificó como el “cobarde secuestro de Nicolás Maduro” murieron “a sangre fría” integrantes del equipo de escoltas del mandatario, así como militares y civiles, elevando la tensión política y social en el país.
A pesar del escenario de crisis, el alto mando militar llamó a la población a retomar gradualmente sus actividades económicas, laborales y educativas en los próximos días.
Caracas, entre el silencio y la incertidumbre
Este domingo, las calles de Caracas amanecieron en una aparente calma, con comercios cerrados, escasa circulación vehicular y filas moderadas en mercados y farmacias, reflejo de una población expectante ante el nuevo escenario político.
Sin embargo, la tranquilidad contrasta con los recuerdos de una madrugada de terror. La operación militar comenzó alrededor de las 02:00 horas, cuando explosiones estremecieron la capital, inicialmente confundidas con fuegos artificiales de Año Nuevo.
“Sentí que las explosiones me levantaron de la cama. Pensé: ‘Dios mío, llegó el día’, y lloré”, relató a la AFP María Eugenia Escobar, habitante de La Guaira, de 58 años.
Fuente: agencias

