En un contexto marcado por los retos de la seguridad alimentaria, el cambio climático y la necesidad de impulsar economías locales más resilientes, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) fortalece su compromiso con el desarrollo sostenible a través de proyectos de investigación con impacto directo en las comunidades rurales. Desde el Centro Universitario Temascaltepec, el investigador y académico Anastacio García Martínez encabeza iniciativas que integran de manera equilibrada los pilares económico, social y ambiental, con énfasis en la producción ganadera y la seguridad alimentaria en la región sur de la entidad.

El trabajo de García Martínez se inserta en una red internacional de investigación conformada por especialistas de Argentina, Paraguay y Costa Rica, en la que México participa mediante instituciones como la UAEMéx, la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Este esfuerzo conjunto tiene como eje central la colaboración directa con pequeños productores, un sector fundamental para la alimentación del país, pero históricamente vulnerable ante los altos costos de producción y las condiciones adversas del mercado.

El objetivo principal de esta red es diseñar y fortalecer sistemas de producción sustentables que mejoren el manejo del ganado de doble propósito —carne y leche— y de los forrajes, respetando las características ecológicas y productivas de cada región. En el caso del sur del Estado de México, las investigaciones se desarrollan de la mano del Cuerpo Académico en Ciencias Agropecuarias y Recursos Naturales del Centro Universitario UAEM Temascaltepec, lo que permite una participación activa de docentes y estudiantes de Licenciatura, Maestría y Doctorado.

Lejos de limitarse al ámbito teórico, las y los estudiantes acuden directamente a las fincas familiares para conocer de primera mano los procesos productivos, las prácticas tradicionales y las condiciones reales en las que se produce la carne y sus derivados. Este acercamiento no solo enriquece su formación académica, sino que también genera un diálogo horizontal con las y los productores, en el que el conocimiento científico y la experiencia local se complementan.

De acuerdo con García Martínez, uno de los principales beneficios de este trabajo colaborativo es la implementación de estrategias de alimentación que reducen significativamente los costos de producción. Al aprovechar hierbas y pastos propios de la región, se disminuye la dependencia de insumos externos, al tiempo que los animales contribuyen de manera natural a la fertilización de los suelos. Este modelo genera un impacto positivo en la economía familiar y favorece el equilibrio ambiental.

“Con las estrategias de alimentación que implementamos en las unidades de producción incidimos de manera significativa en la economía del pequeño productor. Además, al mantener al ganado en zonas boscosas se favorece la limpieza de las montañas, lo que ha demostrado ser una medida efectiva para la prevención de incendios forestales”, subrayó el investigador. De esta manera, la actividad ganadera se transforma en una aliada del cuidado ambiental y de la gestión responsable del territorio.

Otro de los aportes clave del proyecto es la mejora en la calidad de los productos de origen animal. Una dieta adecuada y balanceada del ganado se traduce en carne, leche y derivados de mayor calidad, lo que protege la salud de las y los consumidores y fortalece las cadenas de comercialización. Esto abre nuevas posibilidades para que los pequeños productores amplíen la distribución de sus productos hacia otras comunidades y ciudades, incrementando sus ingresos y su estabilidad económica.

Estas acciones se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente aquellos relacionados con la seguridad alimentaria, la producción responsable y la protección del medio ambiente. A nivel nacional e internacional, la UAEMéx consolida así su participación en proyectos que buscan soluciones integrales a problemáticas complejas, con una visión de largo plazo.

Finalmente, Anastacio García Martínez destacó que el conocimiento generado no se queda en el ámbito académico, sino que se comparte de manera directa con las y los productores mediante foros, talleres, congresos y seminarios, tanto en México como en el extranjero. “Estos sistemas de producción tienen un impacto considerable en el medio ambiente, pero también fortalecen el trabajo colegiado y ponen en alto el nombre de nuestra UAEMéx, al formar profesionistas comprometidos con las necesidades de sus entornos”, concluyó.