La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, lanzó un posicionamiento firme sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre, tragedia que dejó 14 personas muertas y 98 heridas. Desde San Lázaro, la legisladora subrayó que las víctimas tienen derecho pleno a conocer la verdad, recibir reparación integral del daño, acceder a la justicia y contar con garantías de no repetición, principios básicos que el Estado mexicano está obligado a cumplir.
López Rabadán sostuvo que el país necesita una investigación técnica, transparente y objetiva que esclarezca qué ocurrió y por qué ocurrió, sin simulaciones ni opacidad. Afirmó que la tragedia obliga al Estado a brindar atención médica, psicológica, legal y económica a las víctimas y sus familias, quienes no pueden quedar atrapadas en la burocracia ni en la indiferencia institucional.
La diputada presidenta fue tajante al señalar que para que exista justicia deben identificarse y castigarse a los responsables, “sea quien sea”, ya se trate de empresas, funcionarios o cualquier actor cuya negligencia o corrupción haya contribuido al siniestro. Advirtió que este caso confirma que “la ineptitud y la corrupción matan”, y que no puede haber protección política ni económica para quienes provocaron la muerte de 14 personas y dejaron a casi un centenar de heridos.
López Rabadán enfatizó que la garantía de no repetición exige revisar a fondo toda la infraestructura ferroviaria construida en los últimos años, incluido el Tren Maya, así como los proyectos en curso como el tren México–Querétaro. Señaló que México cuenta con leyes de obras y adquisiciones que deben cumplirse sin excepciones, y que la corrupción, los moches y el enriquecimiento ilegal no pueden seguir infiltrándose en proyectos que comprometen vidas humanas.
En materia internacional, la legisladora advirtió sobre el deterioro institucional en Venezuela, donde —dijo— los contrapesos fueron anulados y las instituciones dejaron de funcionar, generando una crisis política y social que hoy preocupa al mundo. Señaló que cuando una nación vota de manera libre y ese voto no se respeta, se encienden alarmas globales.
Llamó a fortalecer el multilateralismo para que los organismos internacionales puedan actuar cuando existan violaciones a derechos humanos o cuando un régimen se niegue a reconocer resultados electorales. Subrayó que se necesitan instituciones globales capaces de garantizar que quien gana gobierne y que quien pierde deje el poder.
Finalmente, López Rabadán advirtió que lo ocurrido en Venezuela no debe repetirse en México. Afirmó que el país debe preservar el derecho a disentir, a pensar distinto y a vivir bajo un gobierno que respete la voluntad popular y que, cuando no gane, tenga la obligación democrática de retirarse.

