El presidente Donald Trump descartó que se convoquen elecciones en Venezuela en un plazo de 30 días, al destacar que “primero tenemos que arreglar el país. No se pueden celebrar comicios. Es imposible que la gente pueda votar”, en una entrevista con NBC. En ella, anunció que designó a su vicepresidente, JD Vance; a sus secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Defensa, Pete Hegseth, así como a su asesor Stephen Miller, para supervisar el papel de Estados Unidos en el país sudamericano.
No hubo ayuda del círculo íntimo del chavista
Ante la pregunta de si hubo “algún acuerdo con algún funcionario de Venezuela para sacar” a Nicolás Maduro, Trump respondió: “bueno, sí, porque mucha gente quería llegar a un acuerdo, pero decidimos hacerlo de esta manera”, y agregó que fue sin la ayuda del círculo íntimo de Maduro.
Subrayó que Vance, Rubio, Hegseth y Miller tienen “diferentes conocimientos”, y respondió “yo” cuando se le preguntó quién es el responsable último de la gestión estadunidense en la república bolivariana, insistiendo en que es él quien está al mando en Venezuela.
Reiteró que Estados Unidos no está en guerra con el país sudamericano. “Estamos en guerra con quienes trafican drogas, con quienes inundan nuestro país con sus cárceles, con sus drogadictos y con sus instituciones siquiátricas”.
Trump afirmó que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha estado cooperando con funcionarios estadunidenses, pero reiteró que no hubo comunicación entre su equipo y el lado venezolano antes del secuestro de Maduro. “No, ese no es el caso”, dijo, y agregó que pronto se determinará si las sanciones existentes contra Rodríguez se mantendrán o se levantarán.
Se negó a decir si ya ha hablado con Rodríguez, pero resaltó que Rubio “habla con fluidez en español” y que su “relación ha sido muy fuerte”.
Fuente: La Jornada

