La crisis política y de seguridad en Uruapan dio un giro inesperado con la detención de Yesenia Méndez Rodríguez, secretaria particular del alcalde asesinado Carlos Manzo y posteriormente de su viuda, la actual alcaldesa Grecia Quiroz. La aprehensión fue realizada por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y de la Fiscalía de Michoacán, quienes la señalan por su presunta implicación en el homicidio del edil ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante el Festival de las Velas.
De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, Méndez fue capturada en la zona centro de Uruapan y puesta a disposición de la Unidad de Investigación correspondiente para ser presentada ante el juez que libró la orden de aprehensión. La funcionaria había acompañado horas antes a la alcaldesa Quiroz en una reunión oficial, lo que subraya el nivel de cercanía que mantenía con la administración municipal incluso después del asesinato del exalcalde.
El homicidio de Carlos Manzo, quien había asumido la presidencia municipal como candidato independiente, conmocionó a la región. El edil fue atacado a balazos durante un evento público del Día de Muertos, recibiendo ocho impactos de arma de fuego. El agresor, identificado como Víctor Manuel “N”, murió en el lugar, pero las investigaciones posteriores revelaron la existencia de una célula criminal que habría planeado el ataque y monitoreado los movimientos del alcalde mediante grupos de mensajería.
Las autoridades federales y estatales han detenido a varios presuntos implicados, entre ellos Jorge Armando “N”, señalado como autor intelectual, así como reclutadores, operadores y colaboradores del grupo delictivo que habría ejecutado el crimen. La captura de Yesenia Méndez se suma a esta cadena de detenciones y abre una nueva línea de investigación que apunta hacia el interior del propio ayuntamiento.
La ahora detenida ocupó el cargo de secretaria particular tanto con Manzo como con su esposa, quien asumió la alcaldía tras el asesinato. Su permanencia en el círculo más cercano del gobierno municipal y su presencia en actividades oficiales hasta el día de su detención han generado cuestionamientos sobre posibles filtraciones, complicidades o información privilegiada que pudo haber facilitado el ataque.
El caso continúa en desarrollo y las autoridades no han ofrecido detalles adicionales sobre el grado de participación que se atribuye a Méndez. Sin embargo, su arresto profundiza la crisis institucional en Uruapan y alimenta la preocupación sobre la infiltración criminal en estructuras municipales, un fenómeno que ha golpeado con fuerza a Michoacán en los últimos años.

