Una diputada del conservador Partido Nacional, la fuerza del presidente electo de Honduras, Nasry Asfura, resultó herida este jueves tras ser impactada por un explosivo artesanal mientras hablaba con periodistas en las afueras del Congreso Nacional, en un nuevo episodio de tensión política que se suma a las protestas y disturbios derivados del prolongado conteo electoral de las elecciones del 30 de noviembre.

La congresista Gladis Aurora López sufrió lesiones que no fueron consideradas de gravedad, luego de que el artefacto estallara en un pasillo del edificio legislativo. Videos difundidos en redes sociales mostraron a la legisladora con manchas de sangre y parte de su ropa dañada, mientras era asistida por testigos.

El incidente ocurrió en medio de una sesión legislativa convocada por el presidente del Congreso, el oficialista Luis Redondo, para analizar la legalidad de los resultados electorales, pese a que el Parlamento no tiene facultades para revisar la validez de las elecciones, según versiones públicas. La sesión fue respaldada por una movilización de simpatizantes del oficialismo de izquierda que se congregaron en las inmediaciones del Legislativo.

En declaraciones posteriores, Asfura buscó bajar el tono del enfrentamiento y condenó el ataque. «No quiero pensar que es por temas políticos (…) Son cosas que no pueden seguir sucediendo», dijo el presidente electo, de acuerdo con el texto base. Legisladores del Partido Nacional, como Netzer Mejía, culparon a seguidores del gobierno de la presidenta saliente Xiomara Castro, mientras Redondo ordenó una investigación para identificar a los responsables.

Imágenes de seguridad mostraron que el explosivo fue arrojado desde la calle hacia el interior del Congreso por una persona que iba acompañada por otra, y que la policía mantenía la búsqueda de sospechosos. El ataque se produce en un clima enrarecido por semanas de acusaciones de fraude, protestas y enfrentamientos durante el escrutinio especial.

Asfura fue declarado ganador en diciembre por el Consejo Nacional Electoral tras más de tres semanas de retrasos y un conteo caótico que incluyó revisión manual de papeletas por discrepancias, informó Reuters. Obtuvo el 40.3% de los votos frente al 39.5% del candidato liberal Salvador Nasralla, mientras que la candidata oficialista Rixi Moncada quedó rezagada. Nasralla rechazó el resultado y denunció irregularidades.

La demora en proclamar al vencedor ya había desatado disturbios y episodios de violencia. Medios regionales reportaron que semanas antes varios militantes del Partido Nacional resultaron heridos en ataques con artefactos explosivos durante tensiones alrededor del proceso de conteo en el CNE. 

El texto base también menciona que este tipo de artefactos —disparados con una lanzadera rústica— se habían utilizado durante protestas por el retraso en la proclamación del ganador, dejando incluso a un militar herido en el rostro en uno de esos altercados.

Asfura, exalcalde de Tegucigalpa con un discurso proempresa centrado en empleo, educación y seguridad, asumirá el poder el 27 de enero, en medio de presiones para lograr una transición ordenada y reducir la conflictividad postelectoral.

El gobierno saliente y el oficialismo, agrupado en el partido Libertad y Refundación (LIBRE), han cuestionado el resultado, mientras Estados Unidos reconoció la victoria de Asfura y pidió una transición pacífica, según Reuters.

Fuente: Reuters