El Diario Oficial La Gaceta de Honduras publicó el decreto legislativo que ordena un nuevo recuento voto por voto de las elecciones generales del 30 de noviembre, luego de que el Congreso Nacional —en una sesión extraordinaria y altamente cuestionada— declarara que el proceso estuvo marcado por irregularidades y actas sin contabilizar. La medida reabre por completo el escrutinio electoral y desconoce la declaratoria oficial emitida por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que había proclamado ganador al candidato conservador Nasry Asfura.

El Congreso hondureño difundió el anuncio en su cuenta oficial de X, afirmando que el decreto busca “justicia electoral” y el recuento total de las 19,167 Juntas Receptoras de Votos, insistiendo en que “el voto del pueblo se respeta”.

La presidenta Xiomara Castro sancionó el decreto y ordenó su publicación en La Gaceta, lo que le otorga fuerza legal inmediata. Según medios locales, la mandataria defendió la decisión como un acto de compromiso con la democracia hondureña.

Una aprobación envuelta en polémica

El decreto fue aprobado entre la medianoche del 8 y 9 de enero, en una sesión convocada por el presidente del Congreso, Luis Redondo, del partido oficialista Libertad y Refundación (Libre). La reunión legislativa se realizó sin quórum, únicamente con diputados del partido gobernante, lo que ha provocado fuertes cuestionamientos sobre su legalidad y constitucionalidad.

De acuerdo con el decreto, el CNE deberá recontar todas las actas no incluidas en el escrutinio original:

  • 306 actas presidenciales (1.6 %)
  • 2,620 actas de diputados (13.21 %)
  • 1,848 actas municipales (9.65 %)

Además, el Congreso instruyó al Ministerio Público a investigar y deducir responsabilidades penales contra consejeras del CNE por presuntas omisiones en el escrutinio general.

Acusaciones de fraude y tensión internacional

Redondo y legisladores de Libre sostienen que existió un “fraude masivo” a favor de Nasry Asfura, candidato del Partido Nacional, respaldado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La oposición denunció que más de 70 diputados fueron impedidos de ingresar al hemiciclo, lo que —afirman— invalida la aprobación del decreto. Organismos internacionales, incluida la OEA y la Unión Europea, han expresado preocupación por la escalada de tensión institucional y el riesgo de una ruptura democrática en el país.

El decreto, ya vigente, coloca a Honduras en un escenario de alta polarización política, con un proceso electoral reabierto y un choque frontal entre el Congreso, el CNE y la oposición.