El coordinador de los diputados federales del PRI, Rubén Moreira, lanzó una crítica directa y sin matices al señalar que en México se han impulsado reformas y políticas públicas bajo una lógica de “desvergüenza política” que, desde la perspectiva democrática y del sentido común, equivalen a auténticos atropellos institucionales.
Moreira retomó en su mensaje una frase atribuida a un “gran pillo”: “El que pierde la vergüenza no sabe lo que gana”, para advertir que esa máxima parece haberse convertido —dijo— en la guía de decisiones públicas que han vulnerado pilares del Estado mexicano.
El legislador enumeró ejemplos que calificó como alarmantes, entre ellos el desmantelamiento del Poder Judicial y la construcción de obras públicas sin justificación funcional, como “un tren sin pasajeros”. Afirmó que estas acciones representan retrocesos graves para la democracia y evidencian un ejercicio del poder sin contrapesos ni responsabilidad institucional.
Con este posicionamiento, Moreira endurece su discurso frente a lo que considera una serie de decisiones gubernamentales que han rebasado límites éticos, técnicos y democráticos, y que —según advirtió— deben ser señaladas con firmeza para evitar que se normalicen como prácticas de gobierno.

