La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, alertó sobre una brutal represión en curso por parte del régimen iraní, que ha dejado más de 500 muertos y más de 10,000 personas detenidas. Según el reporte, las fuerzas de seguridad han intensificado la violencia contra manifestantes en distintas ciudades, en medio de una ola de protestas masivas que exige cambios políticos y respeto a los derechos fundamentales.

La comunidad internacional reaccionó con firmeza ante la magnitud de la crisis. La Unión Europea condenó los hechos y pidió sanciones adicionales contra los responsables, mientras que gobiernos como los de Francia y Alemania exigieron el cese inmediato de la represión y la liberación de los detenidos. Por su parte, Estados Unidos calificó la masacre como “inadmisible” y anunció que evalúa nuevas medidas para presionar al régimen iraní, incluyendo sanciones económicas y restricciones diplomáticas.

Organismos multilaterales como la ONU y Amnistía Internacional también expresaron alarma por las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, instando a Teherán a permitir el acceso de observadores internacionales y garantizar el respeto a la vida y la libertad de expresión. HRANA advierte que la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas, dado que continúan los enfrentamientos y las detenciones arbitrarias.