La administración del expresidente estadounidense Donald Trump analiza diversas opciones para responder al régimen iraní luego de la masacre de cientos de manifestantes por fuerzas de seguridad durante protestas masivas. Según reporta el Wall Street Journal, entre las medidas consideradas se encuentran ataques cibernéticos dirigidos a infraestructuras estratégicas, la imposición de sanciones adicionales y el fortalecimiento del apoyo a grupos disidentes dentro del país persa.
Estas deliberaciones surgen en un contexto de creciente tensión internacional, marcado por denuncias de violaciones a los derechos humanos y represión sistemática contra la población iraní. Voces críticas advierten que cualquier acción militar podría escalar el conflicto en Medio Oriente, mientras que sectores alineados con la Casa Blanca defienden la necesidad de ejercer presión para frenar lo que califican como un régimen dictatorial.
El escenario plantea interrogantes sobre el alcance real de las medidas y sus implicaciones para la estabilidad regional, en momentos en que la comunidad internacional exige soluciones diplomáticas frente a la crisis.

