El senador Waldo Fernández denunció que el Gobierno del Estado de Nuevo León ha fallado de manera reiterada a los compromisos asumidos con la ciudadanía, exhibiendo una administración sin seriedad ni responsabilidad, al reconocer ahora que las nuevas líneas del Metro no estarán listas en junio, como fue prometido públicamente por el Ejecutivo estatal.
El legislador señaló que, tras años de anuncios grandilocuentes y fechas incumplidas, el propio gobierno admite que solo habrá “pruebas” y tramos parciales, lo que representa un reconocimiento explícito del fracaso en uno de los proyectos de infraestructura más relevantes y emblemáticos de la actual administración. Subrayó que el incumplimiento resulta aún más grave al tratarse de una obra que ha contado con el respaldo total del Gobierno federal, sin que ello se traduzca en resultados concretos.
Fernández afirmó que el Metro fue vendido a la población como la solución integral a los problemas de movilidad de trabajadores, estudiantes y familias, pero terminó reducido a un ejercicio de simulación política, marcado por la falta de planeación, recursos suficientes y acuerdos eficaces, lejos de atender una necesidad real de la ciudadanía.
Advirtió que el acceso a un sistema de transporte público eficiente no es un privilegio, sino un derecho fundamental, pues impacta directamente en la calidad de vida de miles de personas que diariamente pierden tiempo, dinero y oportunidades por un sistema colapsado. Recalcó que no se trata de exigir imposibles, sino de demandar proyectos responsables, bien planeados y ejecutados con seriedad, no utilizados como herramientas de marketing político.
El senador agregó que se ha vuelto una práctica recurrente del Gobierno estatal anunciar inversiones y obras con estridencia mediática para después incumplir sin consecuencias, una dinámica que erosiona la confianza ciudadana y profundiza los problemas estructurales del estado.
Finalmente, Fernández advirtió que el retraso del Metro tendrá efectos directos en la capacidad de Nuevo León para enfrentar eventos internacionales como el Mundial, y agravará aún más la crisis de movilidad que ya padecen los ciudadanos. Por ello, exigió al Gobierno del Estado asumir su responsabilidad, dejar de evadir explicaciones y rendir cuentas claras por los retrasos y promesas incumplidas.

