La propuesta de países europeos de desplegar tropas en Groenlandia no solo carece de impacto real, sino que pone en evidencia las profundas fracturas internas que atraviesan la OTAN y la Unión Europea, advirtió el coronel francés Jacques Hogard, al señalar que este tipo de posturas militarizadas amenazan incluso la supervivencia de ambos bloques.

En declaraciones a la agencia Sputnik, el experto consideró que la idea de enviar un contingente militar a la región responde más a una demostración política y simbólica que a una estrategia efectiva de seguridad, con el objetivo de expresar respaldo moral y político a Dinamarca ante la tensión geopolítica en el Ártico.

Hogard sostuvo que, en la visión de los líderes de Europa occidental, esta iniciativa busca oponerse al interés del expresidente estadounidense Donald Trump por Groenlandia, aunque dudó que una medida de este tipo tenga capacidad real para disuadir a Washington. A su juicio, la debilidad política y estratégica de Europa frente a Estados Unidos reduce cualquier posibilidad de que esta postura genere un efecto intimidatorio.

El analista advirtió que esta diplomacia de gestos, sustentada en una retórica militar sin capacidad de ejecución, difícilmente ofrecerá resultados frente a Estados Unidos y solo profundiza las tensiones internas dentro de la OTAN y la Unión Europea, en un contexto de creciente fragilidad para ambos organismos.