El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono de la confrontación con Irán al lanzar una nueva advertencia que volvió a encender las alertas en el escenario internacional, al asegurar que “la ayuda va en camino” para Teherán, sin ofrecer detalles sobre el alcance o la naturaleza de esa posible acción.
Durante un mensaje pronunciado ante el Detroit Economic Club, Trump afirmó que podría gestionar un plan para Irán, al tiempo que anunció la cancelación de todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que disminuyan las tensiones bilaterales, una decisión que refuerza el clima de confrontación entre ambos países.
La declaración se suma a una serie de medidas y amenazas recientes por parte de Washington. El pasado 12 de enero, Trump anunció que Estados Unidos impondrá un arancel del 25 por ciento a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán, una advertencia que busca aislar económicamente a Teherán y presionar a sus socios internacionales.
Además, el mandatario estadounidense reiteró su postura de línea dura al advertir que su gobierno está dispuesto a lanzar ataques “sin precedentes” contra territorio iraní si se produce cualquier acción contra instalaciones militares o comerciales de Estados Unidos, lo que incrementa el riesgo de una escalada militar en Medio Oriente.
En respuesta, el portavoz del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró que Irán no permanecerá pasivo ante una posible agresión y que responderá de manera contundente si Washington cruza esa línea, dejando claro que el país está preparado para defenderse.
Este intercambio de amenazas confirma el deterioro acelerado de la relación entre Estados Unidos e Irán y mantiene en vilo a la comunidad internacional ante un escenario marcado por sanciones, advertencias militares y una creciente tensión geopolítica.

