El presidente nacional del PRI y senador, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una crítica severa contra el manejo del proyecto del Tren Interoceánico, señalando prácticas de nepotismo, irregularidades financieras y una tragedia que ha encendido las alarmas sobre la falta de rigor en la ejecución de esta obra emblemática del actual gobierno.

Moreno destacó la participación de Gonzalo López Beltrán, hijo del presidente, como asesor honorífico en el proyecto, pese a no contar con experiencia técnica en infraestructura ferroviaria. Esta intervención, dijo, refleja cómo los intereses familiares se anteponen a la profesionalización y transparencia en obras públicas.

La gravedad del caso se incrementa con los hallazgos de la Cuenta Pública, que revelan irregularidades y un posible daño al erario por más de 33.5 millones de pesos. Estos señalamientos evidencian deficiencias en la planeación y supervisión de recursos que pertenecen a todos los mexicanos.

Como si fuera poco, el Tren Interoceánico sufrió un descarrilamiento que dejó 14 personas muertas, una tragedia que exhibe la improvisación y falta de controles en un proyecto que debía garantizar seguridad y eficiencia. Para Moreno, este hecho no solo golpea la credibilidad del gobierno, sino que representa una herida profunda para las familias afectadas.

“Cuando la corrupción y la negligencia se combinan, el resultado es devastador”, advirtió el líder priista, subrayando que la rendición de cuentas es inaplazable. México necesita proyectos que fortalezcan la infraestructura y la confianza ciudadana, no que se conviertan en símbolos de privilegio y descontrol.