El presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del grupo parlamentario de Morena, Ricardo Monreal Ávila, afirmó que el análisis de la reforma electoral comenzará únicamente cuando exista una iniciativa formal, ya que hasta el momento no hay documento alguno. “Ahorita estamos discutiendo la nada jurídica, porque no hay nada. Solo expresiones mediáticas de lo que hemos comentado, pero no tenemos ningún documento formal”, subrayó durante la conferencia “La Legislativa del Pueblo”.
Monreal recordó que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido clara al señalar que toda reforma debe comentarse con los demás partidos políticos, por lo que el proceso será consultado primero con los aliados PT y PVEM, dado que las adecuaciones implican cambios constitucionales. Entre los temas que se prevé discutir están la reducción del financiamiento a partidos, acceso a medios como prerrogativas sobre tiempos oficiales, voto de mexicanos en el extranjero, fiscalización, gastos de campaña, participación ciudadana directa y consultas públicas para fortalecer la opinión social.
El legislador destacó que también se contemplan mecanismos para evitar la infiltración del crimen organizado y recursos ilícitos en campañas, así como la regulación de aportaciones privadas que, sin estar prohibidas, pueden convertirse en ilegales si no son contempladas por la ley. Además, mencionó que se revisarán figuras como la revocación de mandato y el fuero constitucional, cuyos dictámenes ya se encuentran en la Cámara de Diputados.
Respecto a la consulta popular, Monreal señaló que se busca modificar la Constitución para hacerlas más fáciles y vinculantes, con el fin de incentivar la participación comunitaria en decisiones sobre recursos, política y democracia. “La idea es profundizar la democracia”, enfatizó, al tiempo que reconoció que la presidenta de la República pretende que las decisiones más importantes sean ampliamente consultadas con la ciudadanía.
El coordinador de Morena explicó que la iniciativa se presentará en la segunda semana de febrero, para iniciar su discusión ese mismo mes y aprobar la reforma constitucional en marzo, seguida de la reforma legal en abril. “La ruta es compleja y complicada. Yo prefiero mantener la unidad de la coalición frente a cualquier otra circunstancia. A mí sí me preocupa el plazo, pero prefiero esto a que la premura nos haga cometer errores”, sostuvo.
Finalmente, reiteró que no existe ningún artículo redactado ni propuesta elaborada, pues apenas comienza el proceso de consulta entre partidos. “Lo que importa para el país es profundizar la democracia, reducir el costo de las elecciones, los gastos electorales y mantener el equilibrio entre los poderes. Nunca concentrar el poder, sino distribuirlo en razón de nuestra teoría constitucional y que cada poder haga su trabajo”, concluyó.

