En un escenario marcado por la urgencia climática y la búsqueda de consensos globales, la participación de las juventudes se consolida como un eje indispensable para replantear el rumbo de las políticas ambientales. En este contexto, Marta Citlali Alejandro Campos, egresada de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), representó a las juventudes mexicanas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 30), celebrada en Belém do Pará, Brasil, uno de los foros internacionales más relevantes en la materia.

La Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) reúne a más de 193 países que integran la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. En este espacio se discuten compromisos, estrategias y acciones frente a la crisis climática, así como los desafíos socioambientales que enfrenta el planeta. La COP no solo es un punto de encuentro para gobiernos y organismos internacionales, sino también un espacio clave para la incidencia de actores sociales, entre ellos, las juventudes.

Como representante juvenil de la Local Conference of Youth (LCOY) México 2025, Marta Citlali Alejandro Campos tuvo la encomienda de visibilizar las problemáticas y propuestas de solución construidas colectivamente por más de 2 mil 500 jóvenes mexicanas y mexicanos ante la actual policrisis climática. Su participación se centró en trasladar estas voces a un escenario internacional donde, históricamente, la representación juvenil ha sido limitada.

“Es fundamental que las juventudes participemos desde edades tempranas en este tipo de conferencias internacionales, ya que nuestra voz aporta propuestas innovadoras frente al cambio climático e invita a las personas negociadoras a replantear las formas de entender el mundo y construir un futuro digno”, expresó la universitaria, al destacar la importancia de abrir espacios reales de diálogo intergeneracional.

Durante la COP 30, la egresada de la UAEMéx presentó la declaratoria y el posicionamiento de las juventudes mexicanas en materia de cambio climático, documentos que subrayan el papel estratégico de las nuevas generaciones frente a las decisiones que adoptan los gobiernos. En ellos se enfatiza que las juventudes no solo son un grupo afectado por los impactos ambientales, sino también un actor propositivo con capacidad de incidir en la construcción de soluciones sostenibles.

No obstante, Alejandro Campos también puso sobre la mesa una de las principales debilidades de los espacios multilaterales: la falta de una representación juvenil efectiva. “Existe una carencia de representatividad real de las juventudes en estos espacios”, puntualizó, al señalar que, en muchos casos, su participación se limita a ejercicios simbólicos sin una incidencia directa en la toma de decisiones.

Uno de los momentos más relevantes de la conferencia fue la presentación de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) de México, elaboradas en conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Este documento incorporó de manera transversal las aportaciones de las juventudes a través de la LCOY México, con el objetivo de cumplir la meta de limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados centígrados, establecida en el Acuerdo de París. La inclusión de estas perspectivas juveniles marcó un hito a nivel nacional y evidenció el impacto de la organización colectiva.

Finalmente, Marta Citlali Alejandro Campos hizo un llamado a la comunidad universitaria para involucrarse activamente en estos espacios de participación internacional y exhortó a las instituciones, especialmente a las universidades, a visibilizar y respaldar a su estudiantado que forma parte de estas iniciativas. Reconoció que, pese a los múltiples retos que enfrentan las y los jóvenes, su presencia en foros globales no solo fortalece las agendas climáticas, sino que también contribuye a la proyección y el prestigio de instituciones como la UAEMéx.