La constancia, la curiosidad científica y la vocación por generar conocimiento con impacto social confluyen en la trayectoria de Andrea Yazmín Guadarrama Lezama, académica de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), quien fue distinguida con el Premio Talento: Jóvenes Científicos e Investigadores, reconocimiento otorgado por el Gobierno del Estado de México a través de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación y el Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECyT).

El galardón, concedido en el área de Química, reconoce más de una década de trabajo sostenido en la investigación de la encapsulación de compuestos bioactivos, una línea de estudio con amplias aplicaciones en la alimentación humana y en el desarrollo de productos que contribuyen a la salud. Desde temprana edad, Guadarrama Lezama encontró en la química un campo fértil para responder preguntas fundamentales sobre el comportamiento de los alimentos dentro del cuerpo humano y las complejas interacciones físicas, biológicas y químicas que se desencadenan tras su consumo.

A diferencia de otros enfoques centrados únicamente en la protección de los compuestos bioactivos frente a factores externos que los degradan, la investigadora de la UAEMéx ha orientado su trabajo a comprender un proceso aún poco explorado: cómo estos compuestos atraviesan el tracto digestivo y de qué manera se liberan de forma adecuada en el organismo. “Muchos de los trabajos en encapsulación solo buscan proteger a los compuestos de factores que los degradan; sin embargo, aún se desconoce cómo atraviesan el tracto digestivo y de qué manera se liberan en el organismo. Mi investigación se centra en protegerlos y garantizar su liberación adecuada dentro del cuerpo humano”, explicó.

Este enfoque no solo representa un aporte relevante para la ciencia básica, sino que abre la puerta a desarrollos aplicados con impacto directo en la calidad de los alimentos funcionales y en la salud de las personas. Para Guadarrama Lezama, el reconocimiento recibido es también una motivación personal y profesional que reafirma su compromiso con la investigación y con la formación de nuevas generaciones, especialmente de mujeres interesadas en la ciencia.

En un entorno donde la presencia femenina en áreas científicas aún enfrenta desigualdades, la académica subrayó la importancia de visibilizar el trabajo de las mujeres en la academia y de convertirse en referente para la juventud mexiquense y universitaria. “Este reconocimiento me impulsa a seguir trabajando, a fortalecer la participación de las mujeres en la ciencia y a inspirar a las y los jóvenes a incursionar en distintas áreas del conocimiento”, señaló.

Su camino, sin embargo, no ha estado exento de desafíos. Uno de los más significativos fue iniciar sus estudios de posgrado a una edad temprana, cuando tenía apenas 22 o 23 años. “Con frecuencia me decían que era muy joven para hacerlo. Fue un reto que logré superar y hoy resulta gratificante que se reconozca a la juventud de esta manera”, recordó. Esa experiencia, lejos de desanimarla, reforzó su convicción y la llevó a consolidar una carrera científica que hoy es motivo de orgullo para la UAEMéx.

Finalmente, Andrea Yazmín Guadarrama Lezama destacó que recibir el Premio Talento implica una responsabilidad social: vincular el conocimiento generado en los laboratorios con las necesidades de la comunidad y acompañar a las y los jóvenes interesados en la investigación científica. “El camino no es fácil, pero con convicción se logra avanzar. A las y los jóvenes les digo que no desistan de sus sueños, aunque en muchas ocasiones les digan que son muy jóvenes. Lo importante es no rendirse”, concluyó.