Las negociaciones celebradas en Abu Dabi entre Rusia, Estados Unidos y Ucrania, consideradas el primer encuentro trilateral desde la invasión rusa en 2022, terminaron sin avances sustanciales, según reportes de CNN y Reuters. Aunque las delegaciones calificaron el diálogo como “constructivo y extremadamente franco”, el núcleo del desacuerdo sigue siendo el mismo: el futuro del Donbás y las exigencias territoriales de Moscú.

La reunión, que se desarrolló bajo estricta reserva en Emiratos Árabes Unidos, se produjo tras un encuentro maratónico en el Kremlin entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y emisarios estadounidenses encabezados por Steve Witkoff y Jared Kushner, y en el que también participó Josh Gruenbaum, comisionado del Servicio Federal de Adquisiciones. El Kremlin reiteró que “sin resolver la cuestión territorial no hay posibilidad de un acuerdo duradero”, insistiendo en la retirada total de las fuerzas ucranianas del Donbás, región que Rusia controla parcialmente y considera estratégica.

Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, tras reunirse con Donald Trump en Davos, advirtió que cualquier negociación debe garantizar la soberanía de Ucrania y criticó la falta de voluntad política de Europa, calificándola como “fragmentada y perdida” frente a la presión de Moscú. Zelenski confirmó que el tema central de las conversaciones fue el reparto del Donbás y las garantías de seguridad que Estados Unidos ofrecería para evitar futuras agresiones rusas.

Aunque Washington busca acelerar un acuerdo que ponga fin a casi cuatro años de guerra, el Kremlin dejó claro que continuará su ofensiva militar mientras no se alcance una solución política. “Estamos sinceramente interesados en resolver la crisis por medios diplomáticos, pero seguiremos logrando nuestros objetivos en el campo de batalla”, declaró el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov.

Las conversaciones seguirán este sábado en Abu Dabi, con la expectativa de definir parámetros técnicos sobre seguridad y posibles garantías para Ucrania. Sin embargo, analistas advierten que la falta de concesiones y la postura rígida de Moscú podrían convertir este intento en otro capítulo fallido en la búsqueda de una paz duradera.