El reciente bloqueo al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur ha encendido las alarmas en América Latina, donde expertos advierten que el bloque regional no puede permanecer inmóvil ante una demora que amenaza con prolongarse por años. A pesar de la judicialización del pacto en instancias europeas, existen caminos para que el acuerdo comience a aplicarse de manera interina, mientras se define su aprobación definitiva.

Alejandro Perotti, especialista en derecho del Mercosur, señaló que la reacción más lógica del bloque sudamericano es acelerar la aprobación interna del tratado en los congresos nacionales. “Para reclamarle a la Unión Europea, el Mercosur tiene que primero cumplir y de esa manera estar en mejores condiciones”, afirmó. Según el experto, enviar el acuerdo a los parlamentos cuanto antes sería una señal política contundente: “Es una forma de presionar y decir ‘ya iniciamos el camino hacia la aplicación provisoria’, dado que cuando cumples estás en condiciones de reclamar”.

Por su parte, el analista internacional Juan Alberto Rial subrayó que los costos económicos de la demora son un factor que podría empujar a Europa a avanzar. “Como se estima que el Tribunal Europeo puede tardar hasta 23 meses en resolver sobre el acuerdo, la pérdida podría llegar a los 280 mil millones de euros —unos 329 mil millones de dólares— si la aplicación se retrasa tres años más”, advirtió.

Ante este escenario, el Mercosur enfrenta dos opciones estratégicas: dar el ejemplo aprobando el acuerdo internamente para ganar legitimidad en la negociación, o aplicar “medidas espejo” que equilibren las condiciones comerciales frente a la falta de avances. Lo cierto es que la parálisis no solo afecta la integración económica, sino que pone en riesgo la competitividad de la región en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y disputas comerciales.

El mensaje es claro: el Mercosur no puede esperar indefinidamente. La presión política y económica será clave para destrabar un acuerdo que lleva más de dos décadas en negociación y que, de concretarse, representaría uno de los bloques comerciales más importantes del planeta.